EFE NewsPhoenix (AZ)

El juicio por las supuestas condiciones inhumanas y de abuso en centros de detención en varias instalaciones de la Patrulla Fronteriza en Arizona comienza este lunes, en un momento en que la agencia se encuentra envuelta en la polémica por la muerte de varios migrantes bajo su custodia.

Meses de investigación y entrevistas con detenidos por parte de especialistas revelaron las supuestas condiciones inconstitucionales en los centros de detención utilizados por agentes de migración en el sector de Tucson, dice la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), una de las organizaciones que representa a los demandantes.

En la demanda se describen las condiciones "espantosas" que vivieron las familias aprehendidas, como por ejemplo cómo fueron detenidos en celdas muy frías, superpobladas y sucias durante largos períodos de tiempo, sin acceso a camas, jabón, duchas, comidas y agua potable, además de no contar con atención médica.

Esto, aseguran los demandantes, que investigaron durante años las condiciones de estas instalaciones, supone una violación de las normas constitucionales y las propias políticas de la Patrulla Fronteriza.

"Durante años, los migrantes bajo el cuidado de la Patrulla Fronteriza han sido sometidos a condiciones inhumanas, inseguras e insalubres", dijo Alessandra Navidad, directora ejecutiva de ACLU en Arizona. "Ya es hora de que la Patrulla Fronteriza esté sujeta a una mayor responsabilidad y supervisión", agregó.

Mary Kenney, directora de litigios del American Immigration Council, otra de las organizaciones demandantes, indicó que durante más de cuatro años han recopilado pruebas en torno a las condiciones "deficientes" a las que han sido sometidas "miles de personas".

Los demandantes esperan que el juicio, que se prevé dure nueve días, resulte en mayores protecciones para las personas detenidas en instalaciones de la Patrulla Fronteriza y que conlleve a que la agencia cumpla permanentemente con sus obligaciones constitucionales.

El juicio llega cuando se han denunciado las muertes de varios inmigrantes que estaban bajo la custodia de la Patrulla Fronteriza.

El pasado 25 de diciembre falleció una mujer congoleña que llegó horas antes a EE.UU. junto con su esposo y sus dos hijos por el puerto internacional de Laredo, en Texas.

Esta mujer es la persona número 101 en morir en la última década bajo la custodia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), según datos compilados por la Coalición de Comunidades de la Frontera Sur (SBCC), que ha estado rastreando muertes bajo custodia de la Patrulla Fronteriza desde 2010.

En poco más del último año murieron bajo custodia de CBP varios menores centroamericanos, como el guatemalteco Carlos Gregorio Hernández Vásquez, de 16 años, quién murió en mayo de 2019, o los niños guatemaltecos Jakelin Caal Maquín (de 7 años) y Felipe Gómez Alonzo (de 8), fallecidos en diciembre de 2018.