EFE NewsPhoenix (AZ)

El Centro de Detención de Eloy en Arizona continua siendo un foco de contagios de coronavirus entre los indocumentados, mientras que algunos empleados denuncian falta de equipos de protección y que otros trabajan pese a presentar síntomas de COVID-19.

Un reporte del diario Arizona Republic difundido este miércoles recoge el testimonio del oficial Nicholas Berg, con tres años de experiencia en Eloy y que renunció por la inseguridad que sentía debido a la gran cantidad de contagios, aunados a la falta de protección adecuada.

"Llamé a R.H (Recursos Humanos) y le dije '¿Sabes qué? Ya terminé, me siento súper inseguro aquí'. Siento que hay una gran falta de PPE (Equipo de Protección Personal). Nunca puedo encontrar guantes. Hemos estado solicitando máscaras N95 y son escasas. Nos obligan a trabajar en estas cápsulas sin ninguna protección", declaró Berg al medio.

Junto a Breg, otro oficial que dijo que se recupera del coronavirus y que decidió proteger su identidad, coincide que las mismas condiciones en las instalaciones ayudaron a extender el brote de COVID-19 como "una bola de nieve" por todo el centro de detención.

Según cifras del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en el centro de Eloy se han registrado hasta la fecha 222 casos de COVID-19 entre los indocumentados, además de un caso en un empleado.

Los empleados dijeron al medio que ICE y CoreCivic, la firma privada gestora, fallaron en establecer medidas de protección y ello contribuyó al deceso del oficial Esteban Mercado, de 32 años, en junio, presuntamente por complicaciones derivadas del COVID-19.

La abogada Ayensa Millan, miembro de la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA) corroboró a Efe que fue notificada sobre la muerte de Mercado.

Señaló que recibieron una notificación de que Eloy permanecerá cerrada hasta el 6 de julio, “pero de nuevo nos dan la información sin ninguna explicación, no sabemos por qué cierran”.

"No tenemos una guía sobre qué hará el gobierno, solo están prolongando la detención de los inmigrantes. Tengo un juicio con un cliente que salió positivo de COVID-19, es un problema muy grande porque no lo puedo sacar", comentó.

Entre las denuncias que sacó a la luz Berg figura el uso de bolsas de basura como batas protectoras para ingresar a las celdas de aislamiento con detenidos infectados con el coronavirus.

Además, los oficiales son presionados para seguir trabajando incluso después de mostrar signos del virus, además de no dar información cuando el personal es diagnosticado positivo al virus.

Dijo al medio local que los detenidos continuaron siendo transferidos durante los brotes a otros centros de detención, posiblemente propagando el virus.

La portavoz de ICE Yasmeen Pitts O'Keefe dijo que la agencia no había recibido quejas de los trabajadores de Eloy sobre medidas inadecuadas para proteger al personal.

"ICE toma muy en serio la salud y la seguridad de su población detenida y el personal de las instalaciones y está tomando medidas importantes para mitigar la propagación de COVID-19 en el Centro de Detención de Eloy".