EFE NewsLos Ángeles

Más de 170 inmigrantes indocumentados han sido detenidos en el segundo gran operativo nacional de las autoridades federales en una estrategia enfocada en ciudades declaradas "santuario" de inmigrantes, informó este viernes el secretario de Seguridad Nacional (DHS), Chad Wolf.

El operativo "Operation Rise" se desarrolló entre el 3 de octubre y el 9 de octubre en Seattle, Denver, Nueva York, Philadelphia, Baltimore y la capital estadounidense.

Todas estas áreas han aprobado leyes que limitan la colaboración voluntaria de la policía local con la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en la aplicación de leyes migratorias, de competencia exclusiva del Gobierno federal.

“Las políticas de Ciudad Santuario son una amenaza para la Patria y ponen en peligro la seguridad del pueblo estadounidense para que ciertos políticos locales puedan ganar puntos políticos baratos a costa de la vida y la seguridad de los estadounidenses”, recalcó Wolf en la conferencia de prensa.

Esta es la segunda aparición del Secretario en lo que va del mes para anunciar los arrestos, lo que ha sido catalogado por activistas y defensores de inmigrantes como un acto político en plena campaña electoral a favor de la reelección del presidente Donald Trump.

El pasado 7 de octubre, Wolf anunció el arresto de 128 inmigrantes en el curso de una redada de cinco días en California, que se enfocó principalmente en las áreas de Los Ángeles y San Diego, y cargó contra estas normas.

A pesar de las acusaciones de los defensores de los inmigrantes, Wolf ha defendido hoy sus acciones diciendo que “la política no prevalecerá antes que la seguridad al hacer cumplir la ley y mantener seguros a nuestros ciudadanos”.

Wolf ahondó al decir que el año fiscal pasado, el más del 80 % de las personas arrestadas por ICE tenían condenas penales o cargos pendientes.

“A nivel nacional, aproximadamente el 86 % de todas las personas arrestadas por ICE durante el año fiscal 2019 tenían una condena penal, un cargo penal pendiente, habían reingresado a los EE. UU. Después de haber sido expulsados previamente o eran fugitivos de inmigración sujetos a una orden final de expulsión”, agregó.

A su turno, el director interino de ICE, Tony Pham, ratificó que los agentes se preparan y entrenan para llevar a cabo una nueva regla.

El cuestionamiento de la prensa se refería a la entrada en vigencia de una nueva medida que permitiría las deportaciones aceleradas en todo el país.

El objetivo de esta nueva regla serían los indocumentados que hayan estado viviendo menos de dos años del país, y que no estén en espera de ninguna petición a las cortes de inmigración o el Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS).

Wolf advirtió que Operation Rise aún continúa y que los residentes de las ciudades santuario deben esperar mayor visibilidad en sus comunidades de agentes del ICE.

Desde su llegada al poder el presidente Trump y su gobierno han llevado a cabo una batalla contra las ciudades "santuario", aunque sin mucho éxito hasta ahora.