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La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) presentó hoy en México un estudio con resultados "poco alentadores" al registrar la cifra récord de 65,6 millones de personas desplazadas de sus países, hecho que obliga a promover medidas de inclusión.

El estudio pone en evidencia que cada tres segundos una persona es desplazada de su hogar a raíz de conflictos armados y violaciones a los derechos humanos.

Ante los resultados, el representante de ACNUR en México, Mark Manly, afirmó en rueda de prensa que la solución es tomar medidas de integración.

"No es una respuesta humanitaria. Lo que tenemos que hacer es buscar soluciones definitivas a la problemática de refugiados que llegan a México y a otros países", expresó.

Pese a que lo ideal es "el retorno voluntario" al país de origen, Manly apuntó que hay que "trabajar la integración local".

De acuerdo con el estudio, en México ha aumentado en más de 1.000 por ciento el número de personas que han solicitado condición de refugiados desde 2016.

El documento fue realizado conjuntamente por la ACNUR y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) con base en entrevistas a 125 personas.

Se revelan problemas a la hora de poner en práctica ciertas medidas de integración como el acceso al sistema bancario y al mercado laboral por parte de los inmigrantes.

Para Manly, esto se debe a una "falta de reconocimiento de los documentos por parte de las instituciones", algo en lo que las instituciones están trabajando.

El informe observa que una alta proporción de los refugiados tienen nivel de estudios universiarios, pese a lo cual casi la mitad reciben en México condiciones laborales inferiores a las que tenían en su país.

La explicación que dio Manly fue que los refugiados "no tienen redes de apoyo familiares o amistades en México que les faciliten la integración".

"Necesitamos conocer aspectos socioeconómicos y demográficos" para así poder crear "mecanismos de integración que vayan de acuerdo con las necesidades", apuntó el representante.

Helmut Schwarzer, especialista en Protección Social y Desarrollo Económico de la OIT, mencionó un "alto nivel de inserción" de los trabajadores refugiados en México.

"Sectores como el turismo, alimentación o servicios de limpieza" presentaron "un alto potencial de inclusión" sobre el cual se puede trabajar.

Schwarzer considera necesaria una comunión entre "los servicios públicos de empleo y protección social" con "el sector privado" para mejorar la situación.

Asimismo, dijo, "superar algunos prejuicios contra el trabajo de los extranjeros" también es una de las tareas en las que se debe poner énfasis.

Los conferenciantes concluyeron en que la nueva situación mundial debe atenderse con soluciones que estén de acuerdo con los tiempos que corren.

El estudio señala que, en la actual coyuntura, México se convierte ya no en un país de tránsito sino un país de destino. Desde 2016, 88 % del total de refugiados llegados a México procedían de Honduras y El Salvador.