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El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo este domingo "que no coman ansias" los que protestan y piden su renuncia y que esperen la revocación de mandato convocada para el 2022.

"No voy a estar en el Gobierno si el pueblo no me apoya, si el pueblo no me respalda", afirmó López Obrador en un mensaje en sus redes sociales previo al banderazo para el inicio de la construcción del Tren Maya este lunes.

López Obrador señaló que más que el coronavirus, "la peste que más ha dañado a México es la corrupción" la cual busca desterrar, lo cual no entienden sus adversarios que protestan, en alusión a las marcha del sábado en una veintena de ciudades en la que se exigió su renuncia.

"Que no coman ansias", les dijo el presidente a sus adversarios y a quienes piden que dimita al sostener que, como dice un corrido (canción popular) "el día que el pueblo no me quiera voy a llorar, pero también me voy a retirar".

López Obrador reiteró que "un gobernante sin apoyo popular es como una hoja seca" para apuntar que como presidente de México le busca tener autoridad moral para tener autoridad política.

"A la fuerza no, yo no soy un ambicioso vulgar, yo lucho por principios, por ideales y estoy luchando porque estamos empeñados en transformar a nuestro país", señaló en su mensaje de poco más de diez minutos.

A sus críticos, López Obrador les dijo que en el 2021 habrá elecciones para renovar los 500 escaños de la Cámara de Diputados y en el 2022 se celebrará la revocación de mandato presidencial y expresó que respetará el mandato popular.

El presidente mexicano dijo que si el resultado de la consulta es que debe renunciar, "nos vamos" y que si la decisión en 2024, porque "también soy demócrata y no soy partidario de la reelección".

"La gente va a votar si quiere que regrese el conservadurismo, que regrese la corrupción, que regresen los privilegios, el pueblo es libre y yo voy a respetar siempre el mandato popular", precisó.

Denunció que en el pasado, el presupuesto estaba destinado para que "se dieran la gran vida" los funcionarios, pero también los periodistas, pseudo intelectuales y académicos que estaban a la sombra del poder público y jamás cuestionaban al presidente, aunque este fuese "impuesto".

"Ahora se me ataca muchísimo, pero es un timbre de orgullo que se me esté atacando, se me esté cuestionando por el proceso de transformación que estamos llevando a cabo", dijo.

López Obrador comentó que este domingo es el último día de las campañas de sana distancia para combatir al coronavirus SARS-CoV-2 y pidió estar listo para volver este lunes a una nueva normalidad.

"Vamos a esta cuarta etapa para enfrentar la pandemia del coronavirus a partir de mañana se abren actividades como la minería, la industria automotriz y la industria de la construcción", afirmó.

Reconoció que la pandemia "nos ha llenado de dolor y cubierto de luto" por las muertes registradas por el COVID-19, por lo que envió su pésame a los familiares y les pidió "seguir luchando" para salvar vidas y para mejorar la sociedad en la que vivimos.