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El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, pidió este martes una solución al conflicto israelí que incluya un "Estado viable" para Palestina en su primera participación en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

"Nuestro objetivo es claro: favorecer una solución integral y definitiva al conflicto bajo la premisa de dos Estados, que atienda las legítimas preocupaciones de seguridad de Israel y permita la consolidación de un Estado palestino política y económicamente viable", manifestó Ebrard.

Esta es la primera participación del titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en el Consejo de Seguridad de la ONU desde que México ingresó este mes como miembro al organismo para el bienio 2021-2022.

Ebrard participó de forma virtual mientras está aislado por haber tenido contacto con el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien el domingo reveló su contagio de covid-19.

El canciller indicó que "México toma especial interés de iniciativas multilaterales para lograr una solución negociada".

Asimismo, criticó los asentamientos israelíes en territorio palestino por ser "acciones contrarias al derecho internacional" que "representan un obstáculo a los esfuerzos para alcanzar una solución duradera".

"Condenamos la expansión de asentamientos y hacemos un llamado a detener inmediatamente su ampliación, así como a detener las demoliciones de estructuras palestinas para revertir las tendencias negativas sobre el terreno", expresó el secretario.

El diplomático comunicó que el Gobierno de México "condena enérgicamente" los ataques en Gaza contra Israel, pero también la "respuesta desproporcionada".

Al recordar que México ha donado 750.000 dólares para apoyo humanitario en Palestina, el canciller pidió tomar acciones especiales ante la pandemia de covid-19.

"Mientras no existan condiciones para alcanzar una solución política y una paz duradera difícilmente se podrá atender las necesidades básicas de la población palestina", argumentó Ebrard.

El pronunciamiento de México se produce el mismo día en el que el Gobierno de Estados Unidos aseguró ante la ONU que el nuevo presidente Joe Biden apoyará una solución negociada de dos Estados en Oriente Medio.

Esto perfila una vuelta al consenso internacional tras la ruptura de Donald Trump, quien centró su estrategia en medidas rechazadas frontalmente por las autoridades palestinas y que incluyó históricos acuerdos entre países árabes e Israel que han cambiado el paradigma regional del conflicto.

Además, Trump trasladó la Embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén, un movimiento que agitó la volatilidad del conflicto y que la nueva Casa Blanca no revertirá.

Ebrard indicó que el Gobierno mexicano considera "fundamental reconocer el estatus especial" de Jerusalén, de conformidad con las resoluciones de la ONU y el derecho internacional aplicable.