EFECiudad de México

El Instituto Politécnico Nacional (IPN) de México ofreció este lunes una disculpa pública a la madre y a los allegados de María de Jesús Jaimes Zamudio, estudiante asesinada en 2016 presuntamente por un profesor y un alumno de dicho centro.

Yesenia Zamudio, madre de María de Jesús -conocida como Marichuy-, aceptó las disculpas pero aseguró que falta mucho por hacer y recordó que a su hija le arrebataron sus sueños hace exactamente seis años, el día que dichos sujetos la asesinaron.

"En unos días Marichuy cumpliría 25 años. Seguramente estaría enamorada, trabajando fuerte o intentando hacerlo en alguno de los estados de la República. Seguramente Marichuy sería muy feliz, así como era. Pero Marichuy no es ingeniera, ni seguirá jugando (al baloncesto) ni será madre, ni será una mexicana exitosa", lamentó Zamudio durante el acto de disculpa.

En el evento, realizado en el edificio de Dirección General del IPN en el norte de la Ciudad de México, estuvo presente el director general del IPN, Arturo Reyes Sandoval, pero no fue él quien ofreció la disculpa, sino que lo hizo Federico Anaya, el abogado general del IPN.

Anaya reconoció que cuando sucedió el feminicidio el IPN tenía instrumentos ineficaces para proteger a las víctimas de violencia de género y añadió que las respuestas de la institución al Ministerio Público podrían haber sido más claras.

"Fue ineficaz el seguimiento interno de las personas de interés señaladas, lo que justifica la disculpa”, señaló el abogado.

COMPROMISOS Y MEDIDAS

Admitió que una disculpa "estaría vacía" si no contuviese compromisos y medidas concretas, como son el seguimiento profundo de cualquier caso de violencia de género que se de en el Instituto o la creación de una cátedra que trabaje y debata sobre el machismo.

Zamudio dijo que el docente y el alumno -sobre quienes pesa una orden de arresto pero continúan prófugos- le quitaron la vida "por ser mujer".

"Ser mujer es una condena sin precio aviso", sentenció a la vez que mencionó al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, diciendo que él, con su discurso, minoriza la problemática de la violencia de género.

“¿Cómo nos van a creer si el hombre más importante, poderoso, que cuenta con el mayor nivel de popularidad en la historia de los presidentes de México, no nos cree?", preguntó, refiriéndose a López Obrador.

El 2021 más de 4.000 mujeres fueron asesinadas en México, por lo que el país no es un lugar seguro, así como tampoco lo es el IPN, aseguró la también activista.

"A esta casa de estudios agradezco y suplico que les permita a sus estudiantes soñar y que cumplan los sueños que Marichuy no pudo cumplir", terminó Yesenia.

Por su parte, la presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) de México, Rosario Piedra, refrendó su compromiso con las víctimas directas e indirectas de este tipo de casos y con la protección de los derechos humanos.

María de Jesús, que era estudiante de ingeniería petrolera y jugadora de baloncesto, salió una tarde de su casa para ir al karaoke junto con su entonces profesor Iván Ruiz.

Él, junto a estudiantes compañeros de Marichuy, la llevaron de vuelta a su casa y, tras forcejear para supuestamente abusar de ella, terminaron presuntamente por tirarla por la ventana desde un quinto piso, y aunque dijeron que se había tirado ella misma, pronto esa hipótesis fue desmontada.

Los participantes en el feminicidio aseguraron que había sido un accidente, pero vecinos vieron como la llevaban obligada e incluso escucharon gritos. María de Jesús sufrió lesiones en el cráneo, en la cadera y en el fémur, lo que provocó su muerte después de algunos días hospitalizada.

Pasaron cuatro años desde el fatídico día para que la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México reclasificara el caso y lo investigase como feminicidio.

Desde lo sucedido en 2016, Yesenia ha movido cielo y tierra en busca de justicia. "Cuando haya garantía de no repetición y sentencias ejemplares para todos los culpables habrá algo de justicia. Pero yo lo que querría sería seguir como antes, tener una vida con mi hija como teníamos", terminó la activista.