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El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, afirmó hoy que tomará medidas "más estrictas" para contener el avance del coronavirus si continúan los contagios dentro del país, aunque añadió que por ahora no lo ve necesario.

"Si hay más infecciones, emprenderemos acciones más estrictas", dijo el líder conservador nipón durante su intervención en una sesión del Parlamento, donde se analizó la situación del nuevo coronavirus en territorio nipón.

"Estamos considerando la seguridad y la salud de los ciudadanos, eso es la prioridad ahora mismo", dijo Abe, quien también señaló que la semana que viene mantendrá una nueva reunión con un panel de expertos médicos para analizar la evolución de la pandemia.

El primer ministro descartó asimismo que por el momento se vaya a aplicar la ley de emergencia, una disposición especial que dotaría al Gobierno central y a los regionales de más poderes para contener la propagación del virus.

Voces de la oposición, expertos médicos y algunos gobiernos locales han reclamado la aplicación pronta de esta ley, que entre otras cosas permitiría a las autoridades restringir la libertad de movimiento de los ciudadanos, ante la continuada expansión del virus en Japón.

En el país se han registrado por el momento 2.235 contagios del nuevo coronavirus, sin contar los más de 700 que se produjeron en el crucero que fue puesto en cuarentena Diamond Princess, según los datos más recientes ofrecidos por las autoridades.

Destaca el aumento de los casos que se viene detectando en el Área Metropolitana Tokio en los últimos días, que sumó en la víspera 78 nuevos contagios y acapara más de la cuarta parte del total de infecciones en Japón.

Ante esta situación, la gobernadora de Tokio, Yuriko Koike, ha llamado a los habitantes de la capital a quedarse en casa "dentro de lo posible" y a evitar las aglomeraciones, y ha apuntado a la posibilidad de poner a la ciudad en aislamiento si fuera necesario.

Esta podría ser "la última opción que queda" si fallan esas recomendaciones de "distanciamiento social", advirtió Koike en una rueda de prensa celebrada este lunes.

Con el objetivo de contener el virus, el Ejecutivo también extendió en la víspera las restricciones al viaje al exterior, y elevó a 73 los países desde los que prohíbe o prohibirá entrar en Japón.

El Gobierno nipón, asimismo, está "analizando de cerca" el impacto que está teniendo la pandemia en la economía nacional, según dijo hoy Abe.

Este miércoles el Banco de Japón publicó su informe trimestral sobre la coyuntura económica, que muestra una nueva caída de la confianza empresarial en marzo respecto a diciembre, lo que representa su quinto descenso trimestral consecutivo.

Se trata de la bajada más prolongada del indicador desde la crisis global de 2008, así como de la primera vez en que la confianza de las grandes empresas se sitúa en un nivel negativo (-8 puntos) desde 2013.