EFEParís

Decenas de miles de "chalecos amarillos" se manifestaron este sábado en ciudades de Francia para, por décimo cuarto fin de semana consecutivo y algunos altercados, pedir la dimisión del presidente galo, Emmanuel Macron.

Como sucedió en las últimas semanas, la participación en las manifestaciones volvió a caer de forma significativa y se quedó en 41.500 personas frente a las 51.400 contabilizadas el 9 de febrero, explicó a Efe una portavoz del Ministerio del Interior.

Esa cifra contrasta con la que dieron en Twitter los "chalecos amarillos", que dijeron haber reunido a 101.379 personas en todo el país, aún así menos que los 118.200 que habían estimado una semana antes.

En el primer acto de movilización, el pasado 17 de noviembre, el Ministerio del Interior calculó que habían salido a la calle casi 290.000 personas.

En París hubo este sábado 5.000 manifestantes, de acuerdo con el departamento de Interior, que desfilaron durante cuatro horas entre los alrededores del Arco de Triunfo y la explanada de los Inválidos, en algunos de los barrios más turísticos de la ciudad.

Ese recorrido se desarrolló sin tan apenas incidentes hasta el momento de dispersión, cuando grupos de alborotadores lanzaron diversos tipos de proyectiles contra las barreras de policías que les impedían dirigirse hacia la avenida de los Campos Elíseos y que respondieron con el lanzamiento de gases lacrimógenos y con algunas cargas.

La situación seguía siendo tensa en las proximidades de los Campos Elíseos a última hora de la tarde. Una portavoz de la Prefectura de Policía indicó a Efe que hasta las 18.00 locales (17.00 GMT) se llevaban contabilizados 23 arrestos por participar en actos violentos.

También se produjo un momento de tensión cuando la marcha se cruzó con el filósofo Alain Filkienkraut y algunos le lanzaron insultos antisemitas.

En Toulouse (sur), unos 5.000 "chalecos amarillos" desfilaron por la ciudad y se produjeron algunos disturbios. Por la mañana, algunos miembros del movimiento habían bloqueado en las afueras un almacén de Amazon, al que reprochan no pagar apenas impuestos en Francia.

En Burdeos, unas 5.000 personas llegadas de toda la región marcharon al grito de "¡Macron dimisión!" y, al término de la convocatoria, se repitieron los altercados en las proximidades del Ayuntamiento, donde al menos un coche fue incendiado y varios escaparates fueron destruidos. La policía replicó con gases lacrimógenos y con el lanzamiento de agua a presión.

Cuatro personas resultaron heridas cuando un coche que estaba rodeado forzó el paso ante una concentración de "chalecos amarillos" en Ruán (noroeste), según la prefectura (delegación del Gobierno). El conductor, que en un primer momento huyó, se entregó más tarde y quedó arrestado.

En Lyon los manifestantes interrumpieron durante unas dos horas la circulación en la autopista A7 al sur de la ciudad.

Otras de las marchas más numerosas fueron las que tuvieron lugar en Marsella o en Lille.

En Le Mans (oeste), la sede electoral del diputado del partido de Macron Damien Pichereau fue en gran parte destruida cuando se encontraba vacía.