EFEWashington

El Gobierno estadounidense pidió este viernes unidad a los afganos una vez firme un acuerdo con los talibanes el próximo 29 de febrero destinado a reducir la violencia y que debe terminar a la larga con la guerra y la presencia militar norteamericana en ese país.

"Nos estamos preparando para la firma que tendrá lugar el 29 de febrero. Las negociaciones intraafganas comenzarán poco después (...) La única forma de lograr una paz sostenible en Afganistán es que los afganos se unan y acuerden el camino a seguir", aseguró en una declaración el secretario de Estado, Mike Pompeo.

El responsable de la diplomacia estadounidense recordó que su país y los talibanes han participado en Catar en "amplias conversaciones para facilitar un acuerdo político para poner fin a la guerra en Afganistán, reducir la presencia de EE.UU. y las fuerzas aliadas (en ese país), y garantizar que ningún grupo terrorista use suelo afgano".

En las negociaciones llevadas a cabo en las últimas semanas en Doha, los talibanes y los representantes estadounidenses, con el apoyo del Gobierno de Unidad Nacional afgano, se comprometieron a lograr una "reducción significativa y nacional de la violencia", que llevará a la firma del acuerdo y debe desembocar en un "alto el fuego integral y permanente y la futura hoja de ruta política" para el país.

"Los desafíos persisten, pero el progreso realizado en Doha brinda esperanza y representa una oportunidad real. Estados Unidos llama a todos los afganos a aprovechar este momento", insistió Pompeo.

Según anunciaron hoy los talibanes, el acuerdo, a cuya firma se invitará a observadores y representantes de diferentes países y organizaciones internacionales, deberá avanzar luego hacia "la liberación de prisioneros" y la "retirada de todas las fuerzas extranjeras".

Este acuerdo puede convertirse en un elemento más de la campaña del presidente de EE.UU., Donald Trump, de cara a las elecciones de noviembre próximo, ya que una de sus promesas de campaña en 2016 fue la retirada de las fuerzas norteamericanas de Afganistán, país en el que el Pentágono mantiene entre 12.000 y 13.000 militares.