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Gaza desafió hoy a Israel con el lanzamiento por parte de las milicias de Hamás y la Yihad Islámica del mayor número de proyectiles desde la tregua de 2014 al tiempo que un barco, con heridos de las recientes manifestaciones y estudiantes, partió del puerto gazatí en dirección a Chipre para intentar romper el bloqueo naval israelí.

Poco antes de que el llamado "Barco de la Libertad" fuera interceptado por el Ejército israelí al sobrepasar las 9 millas límite, como parte de la movilización de la Gran Marcha del Retorno, las columnas de humo de los bombardeos israelíes podían divisarse desde el Puerto de Gaza, según pudo comprobar Efe.

Israel respondía al lanzamiento esta mañana de 28 morteros, atribuido a la Yihad Islámica, que hicieron sonar la sirenas antiaéreas en Israel, disparos que se repitieron pasadas las 14.00 de la tarde (11.00 GMT) ante lo que las autoridades llamaron a la población israelí a protegerse en los refugios y no estar a más de 15 segundos de distancia de lugares protegidos.

El Ejército bombardeó un túnel del movimiento islamista Hamás que se adentraba en su territorio y 35 posiciones militares este grupo y de la Yihad Islámica, tres de cuyos milicianos murieron en un ataque israelí el pasado domingo.

"Lo que la resistencia armada ha hecho esta mañana es parte natural del derecho a defenderse de nuestra gente y responde a los crímenes israelíes y a los asesinatos de nuestros combatientes en Rafah y en el norte de Gaza en los dos últimos días", declaró el portavoz de Hamás, Abdulatif al Qanoua, sobre los recientes bombardeos en los que murieron milicianos.

El Ministerio de Educación de Gaza informó de que una escuela quedó gravemente dañada, mientras estudiantes de instituto estaban haciendo sus exámenes finales, sin que se registrasen heridos.

En el otro lado, el sistema antimisiles israelí Cúpula de Hierro interceptó la mayoría de los proyectiles que se lanzaron a primera hora de la tarde, que activaron las alarmas en al menos cinco localizaciones israelíes, confirmó el Ejército.

"Esta es definitivamente la mayor lluvia de cohetes y morteros desde el verano de 2014", dijo hoy a un grupo de periodistas, entre ellos Efe, el portavoz militar teniente coronel Jonathan Conricus, en referencia a la tregua que puso fin a la operación militar israelí Pilar Defensivo sobre Gaza de 50 días.

El portavoz aseguró que ha sido también "la mayor respuesta o ataque del Ejército" y advirtió de que Israel hará lo necesario para "proteger a los civiles israelíes" aunque "no busca una escalada".

El intercambio de fuego entre las milicias palestinas de Gaza e Israel se mantuvo durante toda la mañana y primera hora de la tarde, con disparos a los dos lados de la frontera.

En las instalaciones portuarias de la ciudad de Gaza, un ambiente festivo congregó por la mañana a centenares de personas que acudieron a la llamada de la Comisión Nacional de la Gran Marcha del Retorno, que organiza manifestaciones semanales desde finales de marzo, y hoy fletó el barco de protesta para romper el bloqueo.

"Nuestra intención es mandar un mensaje de que queremos vivir en libertad, de acuerdo con las convenciones internacionales, especialmente el artículo 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que reconoce el derecho de los ciudadanos de dejar un país y volver" al suyo, dijo a Efe Ramadan Alyaek, activista palestino humanitario.

El "Barco de la Libertad" partió con 17 pasajeros, entre ellos heridos de protestas, pacientes con necesidades urgentes y estudiantes graduados desempleados, que portaban maletas y se despidieron con lágrimas de sus familiares antes de embarcar.

Un barco fletado con periodistas y decenas de pequeñas embarcaciones acompañaron a la Flotilla hasta los límites impuestos por Israel por el bloqueo terrestre, aéreo y marítimo que mantiene sobre Gaza desde que Hamás se hiciera con el poder por la fuerza en 2007 tras expulsar a las milicias del movimiento nacionalista Al Fatah.

"No puedo soportar el dolor en la pierna y en Gaza no hay tratamiento médico adecuado. Estoy muy cansado, física y psicológicamente. Quiero viajar a cualquier país", declaró a Efe el adolescente Yaser Abu Ramadán, uno de los más de 3.000 heridos de bala -además de 121 muertos- que han dejado desde marzo los incidentes violentos y las protestas en la frontera para desafiar el bloqueo que hoy trataron de romper por mar.

Por Laura Fernández Palomo