EFEYakarta

El candidato presidencial que fue derrotado en las elecciones indonesias de abril, Prabowo Subianto, impugnará hoy el resultado en el Tribunal Constitucional por supuesto fraude electoral tras días de violentos disturbios en Yakarta.

El equipo legal del exgeneral Prabowo presentará los documentos y pruebas necesarios para la impugnación, anunció en rueda de prensa el portavoz y hermano del candidato presidencial, Hashim Djojohadikusumo.

El exmilitar ha acusado en numerosas ocasiones al Gobierno y la Comisión Electoral de irregularidades en el proceso electoral antes y después de los comicios del 17 de abril y rechazó el recuento oficial de votos que dio la reelección al presidente Joko Widodo el martes.

Widodo, conocido popularmente como Jokowi, se impuso en las elecciones con el 55,5 por ciento de los votos, por encima del 44,5 de su rival, pero Prabowo se declaró vencedor.

La Agencia de Supervisión Electoral descartó el lunes indicios de fraude masivo y sistemático y rechazó las evidencias presentadas por el equipo del exgeneral, en su gran mayoría enlaces a portales de noticias en internet.

Yakarta ha vuelto hoy a la calma tras las protestas en la noche del martes y el miércoles que dejaron al menos 7 fallecidos, más de 250 arrestados, de los que decenas continúan detenidos, y centenares de heridos en varios hospitales de la capital.

Sin embargo, la tensión continúa con el despliegue de más de 30.000 unidades de las fuerzas de seguridad que protegen las instituciones electorales y edificios gubernamentales, rodeados de alambres de espinos, mientras que algunas calles continúan cortadas.

A pesar de que en el pasado Prabowo ha amenazado con utilizar el "poder del pueblo" si sus exigencias no eran atendidas, tras los disturbios ha pedido a los manifestantes que no cometan actos violentos ni respondan a provocaciones.

El jefe de la Policía Nacional, Tito Karnavian, indicó que los fallecidos se debieron a heridas de bala y objetos contundentes, negó el uso de munición real y aseguró que los violentos forman parte de un plan para desestabilizar al Gobierno.

Algunos de los agitadores, en su mayoría procedentes de fuera de la capital, portaban armas de fuego y habían recibido sobres con dinero, según la Policía, que requiso también una ambulancia llena de piedras y armas.