EFETrípoli

Milicias bajo el mando del mariscal Jalifa Hafter, tutor del Ejecutivo no reconocido en el este de Libia y hombre fuerte del país, recuperaron el control de la ciudad de Al Asaba tras días de avances de las fuerzas afines al Gobierno de Acuerdo Nacional sostenido por la ONU en Trípoli, informaron hoy a Efe fuentes militares en Bengasi.

La supuesta reconquista coincidió anoche con la publicación de un comunicado de la misión especial de la ONU en Libia (UNSMIL) en la que aseguraba que los dos contendientes están dispuestos a retomar las conversaciones de paz que conduzcan a un alto el fuego.

Según Naciones Unidas, ambos han aceptado la propuesta de recuperar el diálogo a través de la fórmula ya tentada con anterioridad del 5+5, es decir, cinco negociadores elegidos por cada parte.

La iniciativa busca por tercera vez poner fin a los intensos combates que se suceden en el país desde que en abril de 2019 Hafter levantara un cerco a la capital, que han causado la muerte a cerca de 1.800 personas -casi 400 de ellas civiles-, heridas a unas 20.000 más y obligado a más de 200.000 personas a abandonar sus hogares y convertirse en desplazados internos.

Las otras dos -un alto el fuego propuesto en enero por Rusia y Turquía, las dos potencias internacionales implicadas en el conflicto- y una tregua pedida por la ONU en marzo en el marco de la lucha contra la pandemia de la COVID-19 fracasaron al no ser respetadas por los contendientes, aunque ambos las aceptaron.

En este contexto, fuentes militares en el este aseguraron a Efe que tras varios reveses en el frente oeste -donde hace dos semanas perdieron la importante base de Al Watiya- y el sur de Trípoli, las fuerzas del LNA recuperaron el control de las instalaciones militares Al Asaba, esencial en la guerra de drones que se libra en el cielo libio.

Horas antes la página del LNA había difundido a través de las redes sociales un vídeo, cuya veracidad no ha podido ser aún confirmada por fuentes independientes, en el que se veía a algunos de sus milicianos patrullar en el interior de la ciudad, clave para mantener las posiciones en la vecina localidad de Tarhouna, uno de los principales centros logísticos de Hafter en el oeste de Libia.

"La recuperación de Al Asaba es solo el inicio de un plan más amplio", afirmó la fuente.

Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyera militarmente a la victoria de los diversos grupos rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi.

Desde que en abril de 2019 Hafter -al que apoyan Jordania, Arabia Saudi, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Sudán, Rusia y Francia- pusiera cerco a la capital para arrebatársela al GNA -al que apoyan Italia, Catar y Turquía-, el enfrentamiento fratricida se ha tornado en un conflicto multinacional privatizado sin ejércitos, librado por milicias locales y mercenarios extranjeros. EFE

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