EFESrinagar (India)

El Ejército de la India anunció hoy haber eliminado la cúpula del grupo insurgente paquistaní Jaish-e-Mohammad (JeM) en Cachemira, autor del ataque que la semana pasada acabó con la vida de 42 policías en esa conflictiva región.

"En menos de cien horas, eliminamos a la dirección del JeM en el Valle (de Cachemira), que estaba siendo manejada por el JeM desde Pakistán", afirmó en rueda de prensa en Srinagar, la capital cachemir de verano, el teniente general Kanwal Jeet Singh Dhillon.

El abatimiento de los tres insurgentes tuvo lugar ayer en Pulwama, el mismo distrito donde un atacante suicida hizo detonar un vehículo cargado de explosivos contra un convoy de la Fuerza Central de Policía de Reserva (CRPF) el pasado 14 de febrero, matando a 42 de sus efectivos, en el peor ataque en tres décadas de conflicto.

Los terroristas, identificados por la Policía como los paquistaníes Kamran alias "Fahad" y Rashid alias "Gazi" alias "Lukman", y el cachemir Hilal Ahmad, fallecieron ayer junto a cuatro soldados, un policía y un civil en una operación que se prolongó durante casi todo el día.

El alto mando militar, que compareció junto a los jefes de la Policía regional y la CRPF, señaló que los autores del ataque del pasado jueves actuaron con "apoyo activo" de la agencia de inteligencia (ISI) de Pakistán y el Ejército de este país.

"Cualquiera que haya agarrado un arma será eliminado", concluyó el teniente general Dhillon.

Cachemira, uno de los territorios más militarizados del mundo, es objeto de litigio entre Pakistán y la India, que han librado por este territorio dos guerras y numerosos conflictos menores.

La Cachemira india vive un momento de especial tensión después del atentado la semana pasada con 42 policías muertos, el peor desde que en 1989 estalló en la región un movimiento armado independentista, que ha causado al menos 40.000 muertos, casi 14.000 de ellos civiles, según datos del Gobierno indio.

Organizaciones de defensa de los derechos humanos en la región elevan el número de fallecidos a 75.000, además de criticar numerosos abusos de las tropas indias, como desapariciones forzosas o el uso excesivo de la fuerza contra las protestas ciudadanas.