EFEJerusalén

El asesor y yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner, visitará Israel a finales de la próxima semana junto al enviado de la Casa Blanca para Oriente Medio, Jason Greenblatt, para examinar la situación en Gaza y el plan de paz estadounidense, confirmó hoy a Efe un portavoz de la Embajada de Estados Unidos (EE.UU.) en Israel.

Ambos cargos estadounidenses se reunirán con las autoridades israelíes para tratar la situación de tensión actual en la Franja de Gaza y el plan de paz sobre el conflicto palestino-israelí que EE.UU. tiene previsto presentar en un futuro próximo, señala el Canal 10 de noticias.

Kushner y Greenblatt no se encontrarán con los máximos mandatarios palestinos, confirmaron a Efe fuentes palestinas, que siguen con su política de boicot a las autoridades estadounidenses.

El pasado diciembre, con el reconocimiento estadounidense de Jerusalén como capital del Estado de Israel y el anuncio del traslado de su embajada a la ciudad, que se hizo efectivo el 14 de mayo, los palestinos descalificaron a Washington como único mediador en el proceso de paz palestino-israelí, suspendido desde 2014.

Kushner y Greenblatt van a hacer una ruta por la región, que probablemente incluya Egipto y Arabia Saudí, según el Canal 10.

Este medio, que cita a un alto oficial estadounidense, indica que la Administración de Trump no ha fijado aún una fecha para presentar su plan de paz, y lo quiere hacer "cuando las circunstancias lo permitan", aunque hay varias cuestiones que siguen abiertas, por eso Kushner y Greenblatt quieren escuchar las posturas de varios países de la región.

Hace pocos días, en un artículo de opinión publicado en el periódico israelí Haaretz, Greenblatt instó a los palestinos a que reanudaran el diálogo con Israel, y criticó el rol de su jefe negociador, Saeb Erekat, también es secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

El enviado especial de la Casa Blanca pidió "escuchar diferentes voces palestinas con coraje para conseguir la paz", a lo que Erekat respondió que el obstáculo real para la paz eran el Gobierno israelí y estadounidense.