EFEJerusalén

La Policía israelí comenzó hoy la evacuación parcial de la colonia israelí Nativ Ha Avot, en Cisjordania ocupada, ante un gran despliegue de seguridad después de que el Tribunal Supremo ordenara su desmantelamiento por estar construida en tierra de particulares palestinos.

Cientos de personas, muchos de ellos adolescentes, acudieron esta mañana para oponerse a la demolición y, según las fuerzas de seguridad, "el diálogo continúa con los colonos y los líderes locales, a fin de evitar fricciones innecesarias y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad".

"La Policía hace un llamamiento a los líderes para que continúen demostrando responsabilidad y una gran participación a fin de cumplir la orden judicial de manera oportuna", dijo un portavoz policial en un comunicado.

El Tribunal Supremo falló el 1 de septiembre de 2016 a favor de un recurso presentado en 2008 por la ONG israelí Paz Ahora (Shalom Ajshav), en nombre de los propietarios palestinos.

La Corte ordenó el desmantelamiento de 15 estructuras para el 6 de marzo de este año, fecha que se retrasó por la oposición de los residentes, según explicó Paz Ahora, que vigila la expansión de los asentamientos en territorio palestino.

Los residentes convocaron anoche una protesta en rechazo a la decisión judicial, que apoyaron miles de personas, incluido el ministro de Educación, Naftalí Bennet, y la titular de Justicia, Ayelet Shaked, informó el diario Yedioth Ahronoth.

"Cualquiera que quiera demoler 15 casas recibirá, con la ayuda de Dios, 350 casas en esta cima", prometió Benet.

Las familias serán recolocados en una parcela cercana al sur de su actual ubicación, también en territorio ocupado, y percibirán una compensación del Ejecutivo israelí, añadió el diario Haaretz.

Nativ Ha Avot forma parte del bloque de asentamientos de Gush Etzion y comenzó a levantarse en 2001, sin autorización gubernamental, a partir del establecimiento de unas caravanas y más tarde de la construcción de estructuras residenciales.

Las construcción de colonias israelíes en territorio palestino, con o sin el consentimiento del Gobierno, están condenadas por la ley internacional, y se considera uno de los mayores obstáculos para la paz y para la creación de un futuro Estado palestino.