EFEViena

Los ministros de Exteriores de Irán y cinco grandes potencias analizaron hoy en Viena, sin aparentes avances, el futuro del acuerdo nuclear multilateral de 2015 tras el abandono de Estados Unidos en mayo pasado y su retorno al régimen de sanciones contra Teherán.

Después de unas tres horas de deliberaciones, la alta representante para la Política Exterior de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini, leyó ante la prensa el comunicado final de la reunión sin aceptar preguntas.

En el escueto comunicado, los seis países "reafirman su pleno y efectivo compromiso con el acuerdo (nuclear), que es un elemento clave de la arquitectura de no proliferación".

Anuncian que siguen comprometidos en buscar vías para mantener los beneficios que Irán espera del acuerdo, incluida la protección de empresas de países terceros contra los efectos de las sanciones extraterritoriales de Estados Unidos contra la República Islámica.

Entre estas medidas, destacan preservar los canales financieros con Irán y seguir adelante con las exportaciones de petróleo y gas, pese a las sanciones anunciadas por Washington.

Asimismo, las cinco potencias (Rusia, China, Francia, Alemania y el Reino Unido) pretende mantener el transporte marítimo, terrestre y aéreo entre Irán y el resto del mundo.

Además, quieren apoyar a los agentes económicos que cooperan con Irán, especialmente las pequeñas y medianas empresas, e incentivar más inversiones en la República Islámica.

"Los participantes (en la reunión) trabajarán en estos asuntos a través de esfuerzos bilaterales y la cooperación con socios internacionales, para instarles a que sigan estas mismas políticas y establezcan mecanismos similares en sus relaciones económicas con Irán", señala la nota.

A Viena acudieron hoy los ministros de Exteriores de Rusia, Sergúei Lavrov; de China, Wang Yi; de Irán, Mohamed Yavad Zarif, de Francia, Jean-Yves Le Drian, y de Alemania, Heiko Maas.

El jefe de la diplomacia británica, Boris Johnson, envío a un secretario de Estado en su lugar a la capital austríaca, al estar ocupado hoy con una importante reunión dedicada al "brexit" (la salida del Reino Unido de la UE).

"Los esfuerzos están enfocados en mantener el acuerdo nuclear, lo que es en interés de todos nosotros", resume el comunicado, que no menciona ninguna fecha concreta para una nueva reunión.

Zarif, quien solo habló con la prensa iraní en Viena, se mostró conciliador sobre las posibilidades de un acuerdo, pero reconoció que el paquete europeo con posibles medidas para mitigar los efectos de las sanciones de Estados Unidos fue rechazado por "insuficiente" e "inexacto".

"Hemos escuchado más explicaciones" y los países restantes en el acuerdo se manifestaron "sobre los temas de petróleo y bancarios", dijo Zarif, citado por la agencia de noticias ISNA.

"Daremos la oportunidad (a los europeos) de poner en práctica los compromisos para verlos en fase de implementación, mientras consideramos nuestras acciones para actuar en caso de que ellos no actúen", agregó.

Al mismo tiempo, destacó la importancia de actuar rápido, antes de que entren en vigor las sanciones de Estados Unidos en agosto.

El futuro del llamado "plan conjunto de acción" (JCPOA, en sus siglas en inglés), firmado hace justo tres años en Viena, se encuentra en entredicho debido a las nuevas sanciones anunciadas por Estados Unidos contra Irán.

El JCPOA, cuyo objetivo es evitar que Irán obtenga bombas nucleares, prevé notables beneficios económicos para la República Islámica, que ahora están en entredicho debido a las sanciones tanto a Teherán como a las empresas extranjeras que inviertan en el país.

El presidente de Irán, Hasán Rohaní, dijo esta semana durante una visita a Viena que Teherán se mantendrá "por ahora" en el acuerdo, siempre y cuando los demás firmantes puedan asegurarle los beneficios económicos acordados.

Estados Unidos quiere aplicar a partir de noviembre una nueva serie de sanciones petroleras, incluidas medidas punitivas para terceros países y empresas que hagan negocios petroleros con Irán.

Ese tipo de sanciones, ilegales para Irán y también según la UE, son las que más problemas pueden causar a la economía iraní.

Jordi Kuhs