EFEJerusalén

El Ejército israelí interceptó uno de los dos proyectiles lanzados esta madrugada desde Gaza que violaron por segunda vez en la últimas horas el alto el fuego anunciado anoche entre las milicias palestinas e Israel, que por el momento no ha respondido al ataque, y se mantiene la calma.

Los disparos activaron las sirenas antiaéreas en el consejo regional de HaNeguev, según el Ejército, que previamente informó del ataque a una lanzadera en la Franja desde la que se habían disparado dos morteros.

Un poco antes, sobre la medianoche, los movimientos islamistas Hamás y Yihad Islámica habían anunciado un acuerdo para detener la escalada de tensión de las últimas horas, la peor entre las partes desde la operación militar de 2014 contra el enclave costero bajo bloqueo.

El Ejército advirtió ayer de "represalias" contra Hamás por "los diferente tipos de terrorismo que han causado daños significativos a comunidades israelíes" en los últimos meses, como ataques contra la valla de separación, lanzamiento de artefactos incendiarios y explosivos y disparo de cohetes, de los que responsabilizó a los islamistas.

Las decenas de bombardeos de represalia israelíes contra objetivos militares de Hamás, que gobierna de facto en Gaza, causaron dos muertos en la Franja, donde las milicias dispararon cerca de 200 cohetes desde la madrugada del viernes al sábado.

En Israel, tres personas de una familia fueron trasladadas al hospital con heridas de leves a moderadas causadas por el impacto de un cohete palestino en su vivienda, y la Policía pidió a los ciudadanos que acudieran a los refugios si sonaban las sirenas antiaéreas.

Sin embargo, en las últimas horas la tensión parece disminuir y en el consejo regional de Eshkol, colindante con Gaza, las autoridades decidieron abrir hoy las escuelas y campamentos de verano, aunque no permitirán reuniones de más de 500 personas en espacios abiertos y 1.000 en cerrados, informó la radio pública Kan.

En Gaza, el Ministerio de Sanidad notificó que una ambulancia ha sido destruida y nueve dañadas durante los bombardeos, así como tres camiones de suministros médicos y dos vehículos, y se han producido "daños significativos en la sede principal de los equipos de ambulancias y transporte".

Esta mañana, el Ministerio comunicó también la muerte de Ahmad Hasan, de 35 años y su hijo Louai, de 13, en una explosión en una vivienda en Gaza, que según informaciones preliminares se habría producido cuando Hasan, supuesto miembro de las brigadas de los Mártires de Al Aqsa, manipulaba una bomba.

La escalada se produjo en el contexto de tensión que se vive desde marzo en la zona fronteriza, donde se convocan protestas palestinas cada viernes, en las que han muerto 139 palestinos, la mayoría en manifestaciones además de en incidentes violentos, y en las que este viernes un soldado israelí resultó herido leve por el impacto de un artefacto explosivo en el pecho.