EFEUSAToronto (Canadá)

General Motors (GM) y el sindicato canadiense Unifor anunciaron hoy un acuerdo por el que el fabricante de automóviles invertirá para mantener parcialmente abierta una de sus factorías en Canadá y salvar 300 puestos de trabajo.

GM y Unifor explicaron durante una rueda de prensa que la empresa destinará 170 millones de dólares canadienses, unos 126 millones de dólares estadounidenses, a la planta de montaje de automóviles que tiene en la localidad de Oshawa, a unos 60 kilómetros al este de Toronto.

En noviembre pasado, GM informó de forma inesperada del cierre a finales de 2019 de la planta de Oshawa y la desaparición de 2.500 empleos.

Después, Unifor lanzó una campaña contra GM, a la que acusó de sacrificar a los trabajadores canadienses para aumentar sus beneficios trasladando la producción a México, que incluyó anuncios en medios de comunicación y el boicot a vehículos de la compañía producidos en sus plantas mexicanas.

Tras semanas de negociaciones con Unifor, el presidente de GM Canadá, Travis Hester, detalló hoy junto al líder del sindicato, Jerry Dias, que Oshawa dejará de producir vehículos a finales de este año pero que será reconvertida para probar automóviles autónomos, así como para producir troquelados y otras actividades.

Para ello, GM invertirá 170 millones de dólares canadienses, lo que permitirá retener 300 de los 2.500 empleos que desaparecerán con el cierre de la planta de montaje.

El acuerdo con Unifor también contempla que GM ofrecerá puestos a los trabajadores de Oshawa en otras plantas de la compañía en Canadá y mejorará las compensaciones para los empleados que elijan acogerse a los planes de jubilación.

Además, GM proporcionará ayuda financiera para los trabajadores que elijan someterse a un programa de capacitación para poder acceder a otros empleos.

Dias admitió durante la rueda de prensa que no estaba contento porque, a pesar de que se salvarán 300 empleos, otras centenares de familias resultarán afectadas por el cierre de Oshawa.

Pero el líder sindical reconoció que la situación es ahora mejor que hace cinco meses cuando se anunció el cierre de la planta.