EFE NewsWashington

La canciller de Bolivia, Karen Longaric, defendió hoy que su Gobierno, a pesar de ser provisional, no tiene "límites" para decidir en política exterior y tomar medidas tan trascendentales como la ruptura de relaciones con la Venezuela de Nicolás Maduro.

Longaric, que asumió el cargo el 13 de noviembre tras la salida de Bolivia de Evo Morales, conversó con Efe en los pasillos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con sede en Washington.

PREGUNTA: En los dos últimos meses, el Gobierno de Jeanine Áñez ha roto relaciones con Maduro, ha anunciado la salida de Bolivia de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) y se ha integrado en el Grupo de Lima. ¿Por qué ha tomado esas decisiones sabiendo que se trata de un Ejecutivo interino?

RESPUESTA: Bueno, la Constitución política del Estado no establece ningún límite a un Gobierno de transición. Este es un Gobierno constitucional en toda la extensión de la palabra y tiene facultades legislativas y legales para realizar todos los actos de gestión que considere conveniente.

En ese sentido, era absolutamente necesario tomar estas decisiones, puesto que respecto a Venezuela el Gobierno determinó que los funcionarios diplomáticos de la embajada venezolana incurrieron en una serie de actos que llevaron a concluir que intervinieron en la política interna de Bolivia.

La intervención, la injerencia en la política interna de un país, amerita inmediatamente ese tipo de sanciones que nosotros hemos adoptado.

No tenemos ninguna limitación para hacer esa gestión. Y por otra parte, no creo que la comunidad internacional tenga que limitar los actos de un gobierno constitucional.

DESEO DE RECONSTRUIR UNA RELACIÓN "CORDIAL" CON ESPAÑA

P: La relación entre España y Bolivia se ha tensado tras la decisión del Gobierno de Áñez de declarar personas no gratas a dos diplomáticos españoles por acudir a la residencia de la embajadora de México, donde se encuentran ex altos cargos del Gobierno de Morales. Después de estos incidentes, ¿en qué estado están actualmente las relaciones?

R: En general, debo decirle que nosotros tenemos mucha expectativa en que la relación con España retome la cordialidad y la dinámica que siempre ha tenido. Para nosotros esa relación es muy importante, para el Gobierno, para el pueblo boliviano, porque implica muchos temas. Históricamente, nos consideramos un pueblo muy cercano a España. Históricamente, las relaciones han sido de cooperación y cordialidad y queremos que así siga siendo.

P: Recientemente, Áñez designó a un nuevo encargado de Negocios para su embajada en España. ¿Cuál es el significado de esta decisión?

R: Es un mensaje al Gobierno de España. En el sentido de no interrumpir las relaciones, de continuar con el relacionamiento óptimo, cordial, amistoso y de cooperación.

P: La Unión Europea (UE) condenó la decisión de su Gobierno. ¿Conversó con la UE? ¿Qué contactos tuvo?

R: Por supuesto, yo inmediatamente, tuve una reunión con los países miembros de la UE y con el propio representante de UE en Bolivia, el señor León de la Torre Krais. Y, en esa oportunidad, expliqué la verdad de los hechos ocurridos.

OBSERVACIÓN INTERNACIONAL PARA LAS ELECCIONES DE MAYO

P: Bolivia celebrará nuevos comicios el 3 de mayo. ¿Ha conversado ya con la Organización de Estados Americanos (OEA) para garantizar la presencia de observadores?

R: Quiero que sepa que este proceso electoral ya se ha iniciado con la elección de un nuevo Tribunal Supremo Electoral (TSE) y se han fijado ya los tiempos en ese proceso.

Efectivamente, el 3 de mayo serán las elecciones generales, bajo el escrutinio de la observación de muchos organismos internacionales, entre ellos la OEA, las Naciones Unidas y la Unión Europea.

Pero, además, hemos invitado a los países amigos, a la comunidad internacional que quiera acreditar observadores para que lo hagan.

Es la intención del Gobierno de la señora Áñez el realizar un proceso electoral con absoluta transparencia y participación en igualdad de condiciones de todos los partidos políticos.