EFEWashington

La embajada estadounidense en Colombia está investigando varios casos del llamado "síndrome de La Habana", como se conocen los extraños ataques contra diplomáticos estadounidenses en varios países del mundo, informó este martes el diario Wall Street Journal.

La revelación llega pocos días antes de la visita al país suramericano por parte del secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, según el periódico, que cita varios correos internos de la embajada en Bogotá.

El primero de esos correos internos data de mediados de septiembre y otro mensaje enviado el día 1 de octubre alertaba de "adicionales incidentes de salud anómalos", la forma oficial de referirse a esta afección, indica el rotativo.

El "síndrome de La Habana", cuyo origen se desconoce, provoca síntomas similares a los de lesiones cerebrales, mareos, dolores de cabeza y falta de capacidad de concentración.

Blinken tiene previsto realizar su primera visita a Colombia el 20 de octubre, para participar del Diálogo de Alto Nivel entre los dos países.

Preguntada por las informaciones de estos supuestos nuevos casos en Colombia, la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo que no iba a confirmar "reportes (sobre casos) individuales".

"Lo que hacemos es tomar muy en serio cada reporte que nos llega", afirmó en su rueda de prensa diaria.

Psaki aseveró, no obstante, que la Administración del presidente Joe Biden ha "reforzado los esfuerzos" para determinar las causas del "síndrome de La Habana".

Precisamente la pasada semana, Biden firmó una legislación bautizada como "Ley de La Habana", que establece que el Gobierno de EE.UU. tiene la obligación de ayudar a quienes han sufrido esos misteriosos "ataques".

Las víctimas llevan años pidiendo más ayuda al Gobierno estadounidense, primero al de Donald Trump (2017-2021) y luego al del propio Biden.

Más de 200 diplomáticos estadounidenses destinados a diferentes países han padecido síntomas del llamado "síndrome de la Habana", de acuerdo con el citado diario.

El origen y el responsable de estos misteriosos "ataques" aún se desconoce, aunque algunos expertos apuntan a que podría haberse usado energía de radiofrecuencia para perpetrarlos.

Además de en Cuba, donde se detectaron los primeros casos en 2016 y 2017, ha habido incidentes similares en China, Austria, Alemania e incluso en Washington; y en septiembre, el Gobierno estadounidense empezó a investigar otro suceso similar que afectó a un asesor del director de la CIA, Bill Burns, durante un viaje a la India.

Trump acusó en 2017 al Gobierno de Cuba de ser responsable de lo que las autoridades estadounidenses calificaron entonces como "ataques acústicos" o "sónicos", lo que sirvió como pretexto al entonces mandatario para romper con el deshielo diplomático con la isla.

Un informe interno dado a conocer a principios de este año reveló que Trump acusó a La Habana sin pruebas y que la mala gestión y la falta de coordinación dominaron su respuesta a estos supuestos "ataques".

Biden, por el momento, ha evitado señalar públicamente a ningún país y su Gobierno sigue investigando el origen de esos incidentes.