EFEWashington

El Gobierno de Estados Unidos cuestionó este viernes la violencia ocurrida en la Explanada de las Mezquitas, así como los posibles desalojos de familias palestinas en Jerusalén Este por parte de las fuerzas israelíes.

"No hay excusa para la violencia, pero ese derramamiento de sangre es especialmente perturbador ahora, ya que se produce en los últimos días del Ramadán", apuntó en un comunicado el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price.

Al menos trece palestinos resultaron heridos este viernes cuando la Policía israelí intervino en la Explanada de las Mezquitas durante el rezo de la tarde en el último viernes del mes sagrado de Ramadán, que extendió la tensión por el Jerusalén Este ocupado.

En su comunicado, Washington, el mayor aliado de Israel, recordó que "los servicios de seguridad deben garantizar la seguridad de todos los residentes de Jerusalén y hacer que rindan cuentas todos los responsables" de la violencia.

Por otro lado, el Gobierno de Joe Biden mostró su "profunda preocupación por el posible desalojo de familias palestinas en los barrios de Seij Yarrah y Silwán de Jerusalén, muchas de las cuales han vivido en sus hogares durante generaciones".

"Como hemos dicho constantemente, es fundamental evitar actos que exacerben las tensiones o nos alejen más de la paz. Esto incluye desalojos en Jerusalén Este, actividad de asentamientos, demoliciones de viviendas y actos de terrorismo", dijo Washington.

Anoche, estallaron protestas en Seij Yarrah entre residentes palestinos y colonos israelíes.

La Corte Suprema decidirá el próximo lunes sobre la expulsión de cuatro familias, cuyas viviendas reclaman organizaciones colonas por haber sido propiedad de judíos antes de 1948, en virtud de leyes que no se aplican a propiedades palestinas en la zona oeste israelí.