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El Ejército mexicano admitió este viernes que hubo "precipitación" en el operativo para capturar a Ovidio Guzmán, hijo del narcotraficante Joaquín "el Chapo" Guzmán y quien es pedido en extradición por EE.UU, en un hecho que desató horas de tiroteos y bloqueos en la ciudad de Culiacán (noroeste).

"En el afán de obtener un resultado positivo. (El comando) actuó de manera precipitada con deficiente planeación y falta de previsión sobre las consecuencia", dijo el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Luis Cresencio Sandoval, en conferencia de prensa tras la reunión en Culiacán del Gabinete de Seguridad.

Este jueves, Culiacán estuvo sitiada por las balas durante horas tras el arresto por parte de un comando conformado por 30 militares y miembros de la Guardia Nacional, y su posterior liberación, de Ovidio Guzmán.

El titular de la Sedena dijo que el operativo buscaba detener a Ovidio Guzmán, quien es pedido en extradición por Estados Unidos.

"Efectivamente existe una petición de extradición de Estados Unidos de septiembre del año pasado", apuntó el titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana (SSPC), Alfonso Durazo.

No obstante, este comando -que habría detenido al menos 14 relevantes narcotraficantes en los últimos meses- omitió "el consenso de sus mandos superiores" y además carecía de una orden de registro.

"Ante la violencia generalizada que se produjo, este gabinete de seguridad ordenó que se retiraran del domicilio" para acabar con esta operación "precipitada y mal planeada", apuntó Sandoval.

En una incómoda rueda de prensa, Sandoval explicó que se entró en una vivienda sobre las 15.45 hora local (20.45 GMT) y se identificó al hijo del Chapo, estando dentro de la casa hasta aproximadamente las 17.00 hora local (22.00 GMT).

Poco después de este hecho, se dieron los disturbios en toda la ciudad, por lo que el Gabinete de Seguridad tomó "por unanimidad" la decisión de "retirar al personal" de este inmueble.

"Formalmente no hubo una detención", puntualizó el militar.

A lo que Durazo indicó: "Estamos corrigiendo precisamente la información", además de defender la política de seguridad del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador y asegurar que se diría toda "la verdad" sobre lo acontecido el jueves.

Durazo afirmó que hoy Culiacán está regresando "paulatinamente a una relativa tranquilidad" y añadió que "no hay ningún pacto, absolutamente ningún pacto, con el crimen organizado".

Y tampoco hay "falta de Estado ni ausencia de Gobierno", remarcó.

Minutos antes de esta rueda de prensa, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo en su conferencia matutina que la puesta en libertad de Ovidio Guzmán poco después de ser retenido en la mexicana Culiacán fue para evitar poner en peligro "las vidas de las personas".