EFE NewsDenver (CO)

Por falta de tiempo debido al cierre de la actual sesión, la Legislatura unicameral de Nebraska decidió este miércoles no votar un proyecto de ley impulsado por el senador Tony Vargas, el latino de más alto cargo electo en el estado, que buscaba ofrecer protección adicional a los empleados de frigoríficos afectados por la pandemia de COVID-19.

Aunque el martes el Comité de Negocios y Empleo dio su aprobación al proyecto de ley LB667, debido a que solo quedan 24 horas en el calendario 2020 de sesiones legislativas (60 días en total, con un largo intervalo por la COVID-19), los legisladores no cuentan con tiempo suficiente para debatir y luego votar la iniciativa.

Vargas, de 36 años, había modificado el 29 de julio un proyecto sobre educación y capacitación juvenil presentado inicialmente el 23 de enero, para incluir el requisito de que, dentro de los frigoríficos de Nebraska, se exigiese mantener la distancia de 1,8 metros entre trabajadores en todo momento.

En condiciones normales, en las líneas de procesamiento de carne dentro de esos establecimientos los trabajadores están no solamente uno junto al otro, sino también uno frente al otro, condiciones que favorecen en el actual contexto la transmisión del coronavirus, indicó Vargas al proponer su proyecto.

La medida también pedía que se les pagase a los empleados contagiados los días no trabajados por enfermedad.

Según datos oficiales, unos 5.000 de los poco más de 29.000 casos de COVID-19 en Nebraska son empleados de frigoríficos, con la mayoría de esos casos en la zona cercana a Omaha, donde operan nueve de esos establecimientos y siendo la mayoría de los contagiados personas de origen hispano.

Los datos más recientes indican que 223 de esos trabajadores debieron ser hospitalizados y 21 fallecieron.

La propuesta de Vargas de hace dos semanas no prosperó (necesitaba 30 votos para avanzar y solo recibió 28), pero impulsó a que los legisladores convocasen a una serie de testimonios públicos (realizados la semana pasada) en donde unos 50 empleados de frigoríficos y dirigentes comunitarios explicaron el difícil ambiente laboral de esos trabajadores.

Se consideró que esos testimonios darían nuevo impulso a la nueva propuesta de Vargas para que el tema llegase a votación en la legislatura en pleno, pero, además de la falta de tiempo en la sesión, la oposición de cinco senadores (Mike Groene, Matt Williams, Steve Erdman, Steve Halloran y Julie Slama) impidieron el progreso del proyecto de ley.

Por el contrario, los legisladores dieron preferencia al proyecto LB238, de la senadora Patty Pansing Brooks, que regula la manera en que testigos pueden presenciar la ejecución de prisioneros, pero que excluye a los legisladores de estar presentes en esos momentos.

El martes, los trabajadores de frigoríficos se congregaron frente al Capitolio estatal en Lincoln en apoyo de Vargas. En esa manifestación, Vargas recordó que recientemente su propio padre falleció (en Nueva York) por el coronavirus. La mención fue en respaldo a Cristian Muñoz, cuyo padre murió hace poco tiempo por el virus al contagiarse en el mismo frigorífico en que él y Muñoz trabajaban juntos.

“Lo que le pasó a mi padre está mal y vengo aquí a contarlo para que no le pase al padre de nadie más”, comentó Muñoz.

Vargas, por su parte, ya les había enviado una carta a principios de abril pasado a sus colegas en la Legislatura pidiéndoles que “aumentasen las gestiones” en favor de los procesadores y empacadores de carne.