EFE NewsAtlanta (GA)

La Secretaría de Estado de Georgia publicó este viernes una lista de las más de 100.000 personas que serán purgadas del padrón electoral, una controversial medida que hace cuatro años removió a medio millón de votantes de los registros, la mayor depuración de su tipo en la historia de Estados Unidos.

De acuerdo con la entidad estatal, “se eliminarán 101.789 archivos de votantes obsoletos y desactualizados de las listas de registro de votantes de Georgia para garantizar que los expedientes de votantes del estado estén actualizados”.

“Asegurarse de que las listas de votantes de Georgia estén actualizadas es clave para garantizar la integridad de nuestras elecciones”, dijo el secretario de Estado, el republicano Brad Raffensperger, al anunciar la medida, la primera que se lleva a cabo desde las pasadas elecciones, en las que un candidato presidencial demócrata (Joe Biden) ganó por primera vez el estado desde la década de 1990.

Por ello, agregó, “luché y vencí a Stacey Abrams en la corte en 2019 para eliminar a casi 300.000 archivos de votantes obsoletos antes de las elecciones de noviembre, y lo haré nuevamente este año; en pocas palabras, no hay una razón legítima para mantener a los votantes inelegibles en las listas".

Abrams, quien perdió la pasada elección a la gobernación de Georgia ante el actual gobernador republicano Brian Kemp, es considerada una artífice de las victorias de Biden y de los ahora senadores demócratas Jon Ossoff y Raphael Warnock tras haber movilizado a los votantes de minorías y jóvenes, que fueron claves para el Partido Demócrata.

La purga de este año representa el 1,3 % de los 7,8 millones de votantes registrados en Georgia, considerablemente menor que la del 2017, cuando el padrón electoral se redujo en 6 % al ser removidos un total de 534.000 votantes.

Las cancelaciones de registros de votantes se producen cada dos años, según lo establece la ley estatal, para eliminar a los votantes que han cambiado de dirección y no han actualizado la nueva o han estado "inactivos" por más de cinco años y no han tenido contacto con los funcionarios electorales durante ese periodo.

La medida se produce luego de que el gobernador promulgara en marzo una polémica reforma a la ley electoral que para los demócratas y organizaciones afroamericanas e hispanas incluye nuevas restricciones a la votación por correo y le otorga al estado poderes especiales sobre el proceso electoral.