EFEUSASan Francisco

El juez Vince Chhabria propuso hoy una fórmula que forzaría al Gobierno federal a buscar una nueva prisión para el expresidente de Perú Alejandro Toledo, sobre quien pesa una orden de extradición, de manera que este podría abandonar el confinamiento en solitario.

Chhabria, que revisa el caso después de que la defensa del exmandatario presentase un recurso de apelación a la decisión de otro juez que había decidido mantenerlo en prisión, dijo que no tomará una decisión hasta el jueves, pero insistió varias veces en su propuesta e incluso pidió a las partes que la considerasen.

Lo que Chhabria sugirió es fallar a favor de dejar a Toledo en libertad bajo fianza, pero suspender inmediatamente esa decisión durante unos días, para que así el Gobierno se apresure a encontrar una alternativa para encarcelar al exmandatario que permita sacarlo de la celda de aislamiento en la que lleva casi tres meses.

En un movimiento poco ortodoxo pero que el propio magistrado delineó abiertamente ante todos los presentes en la audiencia de este miércoles, Chhabria consideró esta opción la mejor manera de poner remedio a sus recelos al encarcelamiento en solitario sin ceder a la petición de la defensa de conceder la libertad bajo fianza.

"Las únicas opciones que se me presentan son dejarlo en libertad (a Toledo) o el confinamiento en solitario. Esa es la diatriba", aseguró el magistrado, quien hizo su propuesta como una alternativa a medio camino entre ambos extremos, e incluso suspendió la sesión durante cinco minutos para que las partes la valorasen.

Toledo se halla en una celda de aislamiento desde que fue detenido a causa de su elevado perfil político, ya que los responsables de la cárcel de Santa Rita (condado de Alameda, California) en la que se encuentra consideraron que es la única manera de garantizar su seguridad.

Sin embargo, las duras condiciones del confinamiento en solitario han contrariado tanto a Chhabria como al juez Thomas Hixson (quien en septiembre decidió pese a ello que permaneciese en prisión), y ambos han pedido al Gobierno estadounidense alternativas a esa modalidad de encarcelamiento.

Por su parte, el abogado de Toledo, Graham Archer, usó el aislamiento como una "circunstancia especial" que podría justificar su puesta en libertad, y aseguró que esta condición está "deteriorando su salud mental".

Toledo está acusado de haber recibido hasta 35 millones de dólares de Odebrecht a cambio de favorecer a la empresa brasileña en sus negocios en Perú cuando él aún era presidente, y ha pasado los últimos dos años prófugo de la Justicia peruana en EE.UU., donde reside en la localidad de Menlo Park, cerca de San Francisco.