EFE NewsMiami

El senador republicano por Florida Marco Rubio urgió este jueves al vicepresidente, Mike Pence, a proveer información sobre ocupación y disponibilidad de camas para pacientes de la COVID-19 y a ampliar la capacidad de hacer pruebas con el fin de facilitar el manejo de la pandemia.

El senador cubano-estadounidense instó a Pence a hacer un "cambio de enfoque" en la información que suministra el Gobierno, para incluir también el número de camas disponibles y ocupadas en las unidades de cuidados intensivos de los centros hospitalarios.

En una misiva enviada al vicepresidente, que visita este jueves Florida para abordar con el gobernador Ron DeSantis la explosión de casos en Florida, Rubio reclamó al Gobierno que detalle cuántas camas están ocupadas con pacientes de coronavirus y cuántas de personas con otras enfermedades.

"Los hospitales deben informar el número de pacientes con COVID-19 ingresados en el hospital, el porcentaje de aquellos pacientes que están en una unidad de cuidados intensivos y el porcentaje de los pacientes con COVID-19 que ingresan por otras razones además del coronavirus", enfatizó el senador republicano.

En la carta, dirigida también al secretario de Salud, Alex Azar, el senador por Florida subraya que se trata de información "vital" para aquellos que toman decisiones sobre el manejo de la pandemia.

La idea es "identificar puntos críticos peligrosos y determinar dónde se pueden necesitar recursos adicionales ", escribió Rubio.

El senador hizo un llamado a realizar "pruebas de grupo", por ejemplo en colegios, como se hizo durante la epidemia del VIH, para evaluar hasta cinco millones de personas por día y como parte de la estrategia de la médico Deborah Birx, coordinadora del grupo de trabajo de la Casa Blanca de COVID-19.

"Dicha estrategia podría permitir que la nación continúe reabriendo, con medidas de seguridad apropiadas, al expandir la capacidad de prueba para identificar más rápidamente a las personas infectadas", precisó.

Florida registró este jueves un récord de más de 10.000 casos de COVID-19 en 24 horas, en medio de un repunte de los contagios que ha obligado a tomar medidas adicionales para evitar un colapso hospitalario, sobre todo en el sur del estado.

El Gobierno de DeSantis se comprometió esta semana a aportar el número de pacientes diarios de coronavirus hospitalizados, pero aún no lo ha hecho.

Con los 10.019 casos nuevos contabilizados por el Departamento de Salud de Florida la cuenta de personas contagiadas desde el 1 de marzo en este estado se eleva a 169.106.

En las últimas 24 horas han muerto 67 personas por COVID-19, lo que eleva a 3.617 la cuenta iniciada el pasado 1 de marzo, fecha en que se registró oficialmente el primer caso.

En Estados Unidos los casos confirmados de la enfermedad se acercan a los 2,7 millones y las muertes superan las 128.000.