EFE NewsTucson (AZ)

El vicepresidente Mike Pence se comprometió este miércoles a enviar en los próximos días 500 médicos, enfermeras y personal médico para ayudar a combatir el alarmante incremento en el número de casos de COVID-19 en Arizona.

La visita de Pence al estado de Arizona se da al mismo tiempo que el estado reportó cifras récord en casos de coronavirus, muertes y hospitalizaciones.

El Departamento de Salud del Estado de Arizona registro hoy 4.878 nuevos casos confirmados de COVID-19 y 88 fallecimientos.

"Con los casos aumentando drásticamente no solo en el condado de Maricopa, sino a través de todo el estado queríamos venir y garantizar que Arizona tendrá todo lo que se necesita cuando lo necesite para combatir la pandemia y reducir el contagio", dijo Pence durante una conferencia de prensa en Phoenix junto al gobernador, Doug Ducey.

El vicepresidente indicó que representantes de los hospitales en Arizona le dijeron tener el equipo y los ventiladores necesarios pero le expresaron la urgencia de más personal médico.

"He dado la orden para que inmediatamente el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para que se proporcione los refuerzos que se necesitan", enfatizó Pence.

La llegada adicional de 500 doctores, enfermeras y personal médico se agregaran a los 62 que llegaron este fin de semana para asistir a los hospitales en la ciudad de Tucson.

Los hospitales en Arizona operan actualmente al 85 % de su capacidad y el 87 % de las camas en cuidados intensivos (ICU) están ocupadas.

Pence índico que habló con Ducey sobre la posibilidad de activar el funcionamiento de dos centros adicionales para asistir a los pacientes de COVID-19 en el estado.

"Nos aseguraremos que Arizona tenga la capacidad de proporcionar el cuidado médico que cada paciente de COVID-19 necesita, el nivel de cuidado médico que queremos para nosotros y nuestras familias", dijo Pence.

El vicepresidente aplaudió los esfuerzos que Ducey, compañero en el Partido Republicano, hace para combatir la pandemia, en referencia a las medidas anunciadas esta semana de cerrar nuevamente bares, centros nocturnos, cines, gimnasios y parques acuáticos.

El gobernador también retrasó la reapertura de las escuelas públicas hasta el próximo 17 de agosto en una señal más de que preocupa la situación en un estado que reporta un total de 84.092 casos positivos de COVID-19 y 1.720 fallecimientos.