EFE NewsWashington

Organizaciones de derechos civiles y grupos étnicos demandaron este miércoles la renuncia del director de la Oficina del Censo, Steven Dillingham, después que saliese a luz que el Departamento de Comercio investiga presiones políticas para que esa agencia produjera un informe con detalles sobre los inmigrantes indocumentados.

El presidente de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO), Arturo Vargas, y otros dirigentes calificaron de "inconstitucional y prematura la producción de un informe técnico que incluiría datos sobre los inmigrantes documentados e indocumentados".

"Pedimos la renuncia inmediata de Dillingham", añadió la carta. "Considerando los esfuerzos de Dillingham para socavar las normas fundamentales de la agencia para la calidad de los datos, a fin de cumplir una agenda política, creemos que él ya no puede cumplir sus deberes al frente de una de las agencias estadísticas más prestigiosas del país".

El censo se realiza en Estados Unidos, por mandato constitucional, cada 10 años y de sus resultados dependen la representación de los Estados en el Congreso y en el Colegio Electoral y la distribución de miles de millones de dólares en programas federales de educación, salud, infraestructura y asistencia social.

La realización del Censo de 2020 estuvo afectada por la pandemia de la covid-19, con cambios de plazos para el envío de respuestas por correo o internet, y el desplazamiento demorado de miles de funcionarios para el empadronamiento puerta a puerta.

Esto provocó que la Oficina del Censo no pudiese cumplir con la normativa que establece que debe entrar los datos del recuento nacional antes del 31 de diciembre, aunque sí confiaba en poder hacer antes de que el mandatario republicano saliese el 20 de enero de la Casa Blanca.

La inspectora general del Departamento de Comercio, Peggy Gustafson, envió una carta a Dillingham en la que le indicaba que se había tenido conocimiento de una supuesta orden suya según la cual la producción del informe era una "prioridad número uno".

Gustafson investiga las presiones de funcionarios designados políticos para que la Oficina del Censo entregase, a más tardar, el viernes los resultados del empadronamiento de 2020 con cifras sobre residentes legales e inmigrantes indocumentados en el país, días antes de que el presidente Donald Trump deje el poder la próxima semana.

Y después de que se conociera esta investigación y según NPR, que cita una fuente de la agencia federal que prefirió permanecer en el anonimato por miedo a represalias, funcionarios de carrera en la Oficina indicaron al equipo asignado a completar el informe que cesaran su labor de inmediato este martes por la noche.

Trump ordenó en julio a la Oficina del Censo que presentara los datos de manera que fuese posible distinguir a los inmigrantes indocumentados con el propósito de excluirlos de la cuenta al momento de distribuir representaciones políticas y fondos federales por la próxima década.