EFE NewsAtlanta (GA)

Los republicanos y demócratas ya han comenzado a mostrar todo su músculo político para inclinar a su favor la contienda por el control del Senado de Estados Unidos que se librará en enero en Georgia, donde una coalición de grupos minoritarios transformó este bastión conservador en un campo de batalla.

En Georgia, las elecciones no terminaron el 3 de noviembre, continúan por dos meses más, hasta el 5 de enero de 2021, cuando se definirán los dos escaños para el Senado de este estado, en una crucial segunda ronda que podría definir el balance de poder en la Cámara alta, donde los republicanos controlan, por ahora, 50 de los 100 curules, frente a los 48 de los demócratas.

En caso de que los demócratas se hagan con los dos curules de Georgia y haya empate a 50 senador, la vicepresidenta electa, Kamala Harris, daría el control del Congreso a los progresistas.

El senador republicano David Perdue, un aliado incondicional del presidente Donald Trump, deberá medirse nuevamente ante su contrincante demócrata, el periodista Jon Ossoff, luego de no alcanzar el 50 % de los votos en las elecciones de noviembre, tal como establece la ley de Georgia.

Y la republicana Kelly Loeffler, que fue designada por el gobernador de Georgia, Brian Kemp, para sustituir al veterano senador Johnny Isakson, también deberá enfrentarse en una segunda ronda al reverendo afroamericano Raphael Warnock, el demócrata que lideró el conteo con el 33 % de los sufragios el 3 de noviembre.

La importancia de estos comicios de enero mantienen a plena operación las maquinarias de ambos partidos, que están movilizando todos sus recursos a Georgia, un estado tradicionalmente republicano, pero que por primera vez en 28 años se inclinó por los demócratas, luego de Joe Biden fue declarado vencedor, según las proyecciones de medios de comunicación.

El exvicepresidente se convierte así en el primer candidato demócrata que gana las presidenciales en Georgia desde 1992.

INICIA DESFILE DE POLÍTICOS EN GEORGIA

Con la mira puesta en las elecciones de enero, la semana pasada comenzó en Georgia el desfile de figuras políticas nacionales, con la visita del senador republicano por Florida Marco Rubio, que participó en un abarrotado mitin en la sede del partido en el condado de Cobb, un suburbio de Atlanta, y que trajo su mensaje de que los "socialistas" acabarán con la forma de vida de los estadounidenses.

"Las personas normales que quieren tener una casa y criar a su familia en una comunidad segura y jubilarse con dignidad y tener un país seguro y estable y darles a sus hijos la oportunidad de una vida mejor, ¿van a votar en contra de las personas que están locas? Eso es lo que está en juego en esta elección", dijo Rubio.

También estuvo en el estado el otro senador por Florida, Rick Scott, que participó en un mitin en Cumming, al norte de Atlanta.

La campaña política se calienta aún más esta semana con la visita del vicepresidente Mike Pence, que anunció que estará en Georgia para hacer campaña a favor de los senadores Perdue y Loeffler.

"Vamos a seguir luchando para enviar @Perduesenate y @KLoeffler ¡De vuelta a una mayoría republicana en el Senado! Nos vemos en Georgia", adelantó Pence en un tuit, sin dar más detalles sobre el viaje.

Mientras tanto, los candidatos demócratas de Georgia tendrán el apoyo del excandidato presidencial Andrew Yang, que anunció la semana pasada que se muda al estado para ayudar a Joe Biden y a su partido a ganar las elecciones y a desbancar al líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell.

Yang dijo que participará de manera activa en la campaña en Georgia, donde aseguró hay más de 70.000 votantes sin registrar, tocando puertas e insistiendo sobre "lo importante" que son las contiendas por el Senado.

Otra de las figuras demócratas que se ha movilizado en estos días ha sido la congresista hispana por Nueva York Alexandria Ocasio-Cortez, quien ha recaudado más de 280.000 dólares para ayudar a organizaciones de base que apoyan a Ossoff y Warnock.

"Gracias al trabajo de organización local incansable de los grupos negros, latinos, indígenas y asiático-americanos que registran votantes, construyen el poder de la comunidad y llevan a cabo poderosas campañas de promoción del voto, Georgia se puso azul para Biden y tendrá dos contiendas de segunda vuelta para el Senado en enero", dijo Ocasio en sus redes sociales.

MINORÍAS, CRUCIALES EN SEGUNDA RONDA

Expertos y activistas coinciden en que los votantes afroamericanos, hispanos y asiáticos hicieron inclinar la balanza a favor de los demócratas en las elecciones generales y podrían definir los comicios de enero, especialmente si las organizaciones que hicieron posible el cambio pueden lograr que más personas de minorías se registren para votar antes del 7 de diciembre, cuando se vence el plazo para hacerlo.

La labor de Stacey Abrams al frente de Fair Fight Action, la organización que fundó hace dos años tras perder por un estrecho margen la elección a la gobernación de Georgia ante Brian Kemp, ha sido aplaudida por los demócratas a nivel nacional al ser considerada la principal impulsora del cambio en Georgia.

Abrams trabajó en conjunto con organizaciones de base, hispanas, asiáticas y de otras minorías, entre ellas la Asociación de Funcionarios Latinos Electos de Georgia (GALEO), a las cuales atribuyó el éxito de los demócratas en el estado.

Jerry Gónzalez, director ejecutivo de GALEO, dijo a Efe que el voto hispano en Georgia hizo una diferencia en las elecciones presidenciales y también podría ser crucial en las dos contiendas por el control del Senado.

GALEO estima que unos 250.000 hispanos se han registrado para votar en Georgia, lo que representa un 5 % del total de electores del estado.