EFEUSAToronto (Canadá)

La recuperación de la intención de voto para el Bloque Quebequés (BQ) puede hacer que esa formación soberanista, que defiende la separación de Quebec, se convierta en un elemento clave para gobernar Canadá tras las elecciones del próximo lunes.

El promedio de las últimas encuestas indican que el BQ, que sólo presenta candidatos en la provincia francófona canadiense, conseguiría 38 diputados en las elecciones del 21 de octubre, casi cuatro veces más que los conseguidos hace cuatro años.

Los 38 escaños que el BQ podría conseguir el lunes, junto con el empate técnico que mantienen las dos principales formaciones políticas del país, el Partido Liberal (PL) del primer ministro en funciones, Justin Trudeau, y el opositor Partido Conservador (PC), hacen que los soberanistas puedan tener la llave de la gobernalidad del país.

De mantenerse las últimas previsiones, los liberales de Trudeau obtendrán el lunes 133 de los 338 diputados de la Cámara Baja del Parlamento canadiense, mientras que los conservadores, liderados por Andrew Scheer, sumarían 123.

Con estas cifras, tanto los liberales como los conservadores necesitarían del apoyo del BQ, o del socialdemócrata Nuevo Partido Democrático (NPD), que puede obtener 41 diputados, para llegar a formar gobierno.

La fortaleza del BQ en las encuestas a tres días de la convocatoria electoral ha sorprendido a muchos analistas políticos que tras los malos resultados de la formación en las elecciones de 2015, prácticamente certificaron la defunción de los soberanistas.

Sobre todo para una formación que hace 18 meses estaba tan dividida hasta el punto que siete de sus diez diputados decidieron escindirse del BQ y formar una nueva formación política por desavenencias con la entonces líder del partido, Martine Ouellet.

Los problemas internos de 2018 y los pobres resultados del partido en las elecciones de 2015 fueron el punto más bajo de la formación, que se creó en 1991 para representar al movimiento independentista quebequés en el Parlamento federal.

En su participación electoral, en 1993, el BQ obtuvo 54 de los 75 diputados que se elegían en la provincia francófona, lo que le convirtió, de la noche a la mañana, en el principal partido de la oposición gracias a la división de las fuerzas conservadores del país en dos formaciones.

Pero desde entonces, la presencia de los soberanistas en Ottawa ha decaído de forma paulatina, y en las elecciones de 2011, el partido quedó reducido a sólo cuatro diputados.

Todos los analistas coinciden en señalar que la recuperación del BQ es fruto de la labor realizada por el nuevo líder del partido, Yves-Francois Blanchet, quien fue elegido en enero de este año, especialmente durante los dos debates televisados en francés.

Blanchet, que antes de dedicarse a la política fue profesor y empresario, fue ministro de medio Ambiente de la provincia de Quebec entre 2012 y 2014 con el Gobierno del separatista Partido Quebequés (PQ).

Aunque Blanchet es un decidido separatista, parte de su éxito en la campaña electoral ha sido que se ha alineado con las posiciones del Gobierno de Quebec, formado por el partido de centro-derecha Coalition Avenir Quebec (CAQ).

CAQ, que ganó las elecciones provinciales en 2018 superando a los federalistas del Partido Liberal de Quebec (PLQ) y al separatista PQ, el partido del que proviene Blanchet, no defiende la independencia de la provincia pero sí se define como un partido nacionalista decidido a defender la "identidad" quebequesa.

Por ejemplo, CAQ ha implantado en Quebec una controvertida ley que impide a las personas que ostentan símbolos religiosos, como un velo islámico, trabajar para la administración pública, algo que ha sido calificado como discriminatorio por el resto de Canadá.

Pero la medida es popular en Quebec y Blanchet la ha defendido a capa y espada durante los debates televisados. Igualmente, al menos cinco de los candidatos del BQ en las elecciones del lunes han realizado comentarios considerados islamofóbicos.

Y el propio Blanchet, durante el primer debate televisado terminó su intervención solicitando a los quebequeses que vote a diputados "que se parecen a ustedes, que comparten sus valores. Y que trabajan por sus interases y sólo los intereses de los quebequeses", un mensaje que fue interpretado en tono racial.