EFEUSAWashington

La autopsia al atacante de Dayton (Ohio), quien el pasado 4 de agosto mató a nueve personas antes de ser abatido, reveló la presencia de cocaína, alcohol y un ansiolítico en su cuerpo, informaron hoy las autoridades.

Al dar a conocer los hallazgos preliminares de la autopsia, el forense del condado de Montgomery, Kent Harshbarger, indicó que además fue hallada una pipa y una bolsa con cocaína que Connor Betts portaba.

Betts, el señalado autor del tiroteo, llevaba una máscara y un chaleco antibalas cuando sobre la 01.00 hora local (ET) del domingo 4 de agosto comenzó a disparar un rifle de asalto en una zona de vida nocturna de Dayton, una localidad de 170.000 habitantes en el suroeste del estado de Ohio, en el medio oeste.

Harshbarger indicó en una conferencia de prensa que además del estupefaciente y del alcohol, en el cadáver se detectó un medicamento usado para tratar trastornos de ansiedad y de pánico.

Las investigaciones indicaron que otras dos personas recibieron disparos de la Policía en su intento de abatir al tirador, una de ellas murió aunque según el forense la causa fue un disparo previo de Betts.

Según el médico forense, todos los fallecidos "sufrieron heridas de bala o heridas mortales por el arma" del atacante.

El jefe de la Policía de Dayton, Richard Biehl, lamentó lo ocurrido con algunas de las víctimas.

"Si bien nos pesa mucho que nuestra respuesta haya causado daños a estas víctimas, nos consuela que ninguna de nuestros disparos haya causado la muerte de una de esas personas inocentes", indicó Biehl, citado en la cuenta de Twitter de la Policía de Dayton.

Betts carecía de antecedentes penales y en su historial solo figuraban multas por exceso de velocidad; pero, en declaraciones a medios locales, sus compañeros de instituto le retrataron como una persona conflictiva.

Esos compañeros aseguraron que la escuela castigó a Betts por haber elaborado dos listas: una con aquellas personas a las que quería matar y otra con las chicas a las que quería violar.

El ataque en Dayton ocurrió horas después de que un hombre de 21 años abriera fuego en un centro comercial de la localidad de El Paso (Texas), en la frontera con México, y causara 22 muertes.