EFEWashington

El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, se reunirá el próximo miércoles con sus homólogos de Israel, Yair Lapid, y de Emiratos Árabes Unidos (EAU), Abdullah bin Zayed Al Nahyan, para analizar, entre otros, los avances en la normalización de relaciones.

El Departamento de Estado informó este sábado en un comunicado que Blinken sostendrá reuniones bilaterales separadas con los ministros de Exteriores y, posteriormente, un encuentro trilateral.

"Discutirán los avances logrados desde la firma de los Acuerdos de Abraham el año pasado, las oportunidades futuras de colaboración y asuntos bilaterales, incluida la seguridad y estabilidad regional", agregó la nota.

Un portavoz de Exteriores anunció el pasado miércoles en Jerusalén que Lapid viajará entre el próximo martes y el jueves a EE.UU. por invitación de Blinken, para una visita oficial de la que no suministró mayores detalles.

Esta será la segunda reunión entre ambos funcionarios, que mantuvieron un encuentro bilateral en Roma en junio pasado.

Medios israelíes indicaron que durante la visita de Lapid tratarán el tema de Irán, en la antesala de la inminente reanudación en Viena de las negociaciones internacionales para restablecer el pacto nuclear de 2015, al que Israel se opone con firmeza.

Estados Unidos, que se retiró de ese acuerdo en 2018 durante la Administración de Donald Trump (2017-2021), planea reintegrarse en el pacto si llega a un acuerdo con Teherán y el resto de países firmantes.

Justo la semana pasada, el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, recibió a su homólogo israelí, Eyal Hulata, durante la tercera reunión del Consejo Estratégico Consultivo EE.UU-Israel.

Sullivan enfatizó el "compromiso fundamental" del presidente estadounidense, Joe Biden, con la seguridad de Israel.

Además, remarcó que Irán, país al que Israel ve como su principal amenaza en la región, "nunca tendrá un arma nuclear".

Según un comunicado de la Casa Blanca, si bien el Gobierno estadounidense confía en la diplomacia como la mejor vía, el propio Biden "ha dejado claro que si la diplomacia falla, Estados Unidos está preparado para otras opciones".