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Corea del Sur homenajeó hoy al expresidente liberal Roh Moo-hyun en el décimo aniversario de su trágica muerte con un emotivo acto al que asistieron miles de personas y en el que participó el expresidente de EE.UU. George W. Bush.

El acto se celebró en Gimhae (sureste del país), localidad natal del mandatario surcoreano, que se suicidó en 2009, y fue transmitido por la televisión local.

Según la Fundación que gestiona el legado de Roh (presidente de 2003 a 2008), unas 17.000 personas se acercaron a lo largo de la jornada a Gimhae para rendirle homenaje y muchas se quedaron para asistir al acto, en el cual Bush alabó la figura del hombre que fue su homólogo en Corea del Sur durante su segundo mandato.

Bush, volcado en la pintura tras abandonar la política, ha regalado a la fundación un retrato de Roh.

"Pinté a un hombre compasivo y amable. Pinté a un hombre que respetaba los derechos fundamentales de todos los ciudadanos y hoy rezo para que su visión de los derechos humanos en Corea se extienda hacia el norte a través de la frontera ", dijo Bush en su alocución, aplaudida por la multitud.

Roh conmocionó a todo el país cuando el 23 de mayo de 2009 se arrojó por un acantilado cercano a su casa en un momento en que las autoridades estaban investigando a familiares suyos que participaron en tramas corruptas durante su mandato.

El expresidente comenzó su carrera como abogado de derechos humanos y durante su mandato trató de perpetuar el acercamiento con Corea del Norte iniciado con su predecesor en el cargo, el también liberal Kim Dae-jung.

Roh es considerado el mentor político del actual presidente, Moon Jae-in, que no asistió hoy al acto, en el que sí estuvo su mujer, Kim Jung-sook.

La oficina presidencial no explicó el motivo de su ausencia, aunque Moon, cuyo mandato concluye en 2021, dio a entender en un discurso en Gimhae hace dos años que no retornaría a la tumba de su consejero y amigo hasta que cumpliera su "misión como presidente".