EFE NewsWashington

Frente al desprecio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia la opinión de los expertos, los demócratas criticaron este jueves las maniobras del mandatario para sacar rédito electoral de la futura vacuna contra la COVID-19 y buscaron presentarse como valedores de la ciencia en la lucha contra la pandemia.

"Ciencia, ciencia, ciencia", repitió la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, para hacer hincapié en la receta de los progresistas frente al coronavirus, durante su rueda de prensa semanal.

Y aclaró: "Esto significa pruebas, rastreo, tratamiento, llevar máscaras, separación y ventilación. Los científicos han dejado muy claro lo que necesitamos para aplastar el coronavirus".

De esta manera, y en plena campaña electoral por los comicios presidenciales del próximo 3 de noviembre, los demócratas intentan diferenciarse de la actuación de Trump frente a la pandemia, quien ha reconocido que minusvaloró adrede la gravedad de la COVID-19 al principio para no crear pánico y ha criticado en varias ocasiones en público a sus asesores científicos.

TRUMP DESCALIFICÓ A EXPERTO SANITARIO

De hecho, el miércoles el mandatario desautorizó a uno de los principales expertos sanitarios del Gobierno al hablar del plan para distribuir la futura vacuna contra la enfermedad, que calculó que estará lista para antes de las elecciones.

"Seremos capaces de distribuir 100 millones de dosis de vacunas para el final de 2020, y luego un número muy grande después", aseguró el presidente en una rueda de prensa en la Casa Blanca.

Horas antes, el director de los gubernamentales Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), Robert Redfield, había declarado en una audiencia ante el Senado que las primeras dosis de la vacuna se distribuirán de manera limitada y que no estarán disponibles de forma amplia hasta el tercer trimestre de 2021.

Interrogado al respecto, Trump consideró que Redfield se equivocó y aseguró haberse sentido "sorprendido" por sus palabras.

"Creo que cometió un error cuando él (Redfield) dijo eso; simplemente es información incorrecta. Lo llamé y no me dijo eso y creo que quizás se confundió con el mensaje, quizás lo dijo de manera incorrecta. No, estamos listos para ir adelante de manera inmediata", subrayó el mandatario.

LOS DEMÓCRATAS PIDEN QUE NO HAYA INTERFERENCIA POLÍTICA

Pelosi destacó este jueves que la vacuna no puede estar disponible ni un día antes ni un día después de que esté realmente lista: "Esto supone que no podemos tener interferencia política en el proceso de producción, el descubrimiento de esa vacuna".

"Y cuando la tengamos, hay que tener un sistema ético de distribución que la haga disponible para todo el mundo, porque todo el mundo debe tener acceso", advirtió la política, quien resaltó las disparidades entre razas, ya que "un menor hispano puede que tenga cinco veces más probabilidades de ir al hospital por el coronavirus que un menor blanco".

Por su parte, el candidato demócrata a la Presidencia del país, Joe Biden, hizo énfasis en su confianza en la ciencia y recordó este jueves en un tuit que ayer se reunió con algunos de los "máximos expertos de la nación" para ver cómo distribuir de manera efectiva y segura la futura vacuna contra la COVID-19.

"Si gano esta elección, sé que no habrá ni un minuto que desperdiciar. Me pondré a trabajar desde el día uno para aplicar un plan de distribución efectivo", prometió en su mensaje en Twitter.

Biden mantuvo el miércoles un encuentro con siete asesores científicos, la mayoría vinculados a la Administración de Barack Obama (2009-2017), de la que el ahora aspirante a la Casa Blanca fue vicepresidente.

Tras esa reunión, Biden indicó que no puede haber interferencia política en lo que se refiere a la vacuna.

"Los estadounidenses tienen que aguantar la incompetencia del presidente Trump y su deshonestidad sobre las pruebas (de coronavirus) y los equipos protectores. Por lo que déjenme ser claro, yo confío en las vacunas, confío en los científicos, pero no confío en Donald Trump", zanjó a su salida del encuentro.

LA INVESTIGACIÓN PARA UNA VACUNA AVANZA

Estados Unidos es el país del mundo más afectado por la pandemia con más de 6,6 millones de casos detectados de coronavirus y más de 197.000 muertos, según los datos de la Universidad Johns Hopkins.

Mientras los políticos están enzarzados en la polémica sobre la vacuna, las investigaciones para lograr una van avanzando y este jueves el consejero delegado de la farmacéutica Moderna, Stephen Bancel, no descartó que conozcan la eficacia de la suya en octubre, aunque consideró que lo más probable es que esos esperados datos sobre la fase final de su desarrollo lleguen en noviembre.

Las declaraciones de Bancel fueron hechas al canal CNBC después de que Moderna presentara su esperado primer informe detallado sobre la marcha de la fase 3 de pruebas clínicas de su vacuna, que ya ha conseguido más de 25.000 participantes, de los 30.000 que requerían.

Moderna es, junto con AstraZeneca y Pfizer, que colabora con la alemana BioNTech, uno de los más prometedores desarrolladores de la vacuna contra la COVID-19.