EFEWashington

El Servicio Nacional Meteorológico de EE.UU. alertó de nuevas inundaciones por las lluvias este jueves en el estado de Michigan, donde 10.000 personas han sido evacuadas de sus hogares en los últimos dos días y dos presas se han desbordado.

El pronóstico señala que habrá grandes inundaciones en las próximas horas en la cuenca del río Grand, a la altura de Comstock Park, con una subida del agua de 16,5 pies (poco más de 5 metros).

Además predice que se inundarán casas en las zonas de Abrigador Trail, Willow Drive, la calle Riverbank y Konkle Dr., todas ellas en Comstock Park.

A lo largo de ese mismo río se esperan inundaciones moderadas esta noche en las áreas de Ionia y de Robinson Township, donde el servicio meteorológico augura que quedarán anegadas carreteras, tiendas y viviendas, aunque en ningún caso será de manera intensa.

Mientras, se está experimentando una disminución del nivel del agua en el río Tittabawassee, en la zona de Midland, la más afectada por las inundaciones de los últimos días, donde se alcanzó el miércoles una cota de 35,05 pies (10,6 metros) para pasar a 32,7 pies (9,9 metros) este jueves.

Las lluvias de esta semana elevaron el caudal del río Tittabawassee, que está conectado con distintos lagos cuyas aguas han sobrepasado las presas de Sanford y Edenville.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, viajó este jueves a Michigan pero no visitó la región, anegada las inundaciones, sino Detroit y una planta de Ford en Ypsilanti.

No obstante, aprobó una declaración de emergencia para ese estado, que permite destinar fondos a las áreas damnificadas y autoriza la actuación de la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA, en inglés) para que coordine los esfuerzos de recuperación.

La gobernadora de Michigan, la demócrata Gretchen Whitmer, adelantó ayer que iba a solicitar formalmente el apoyo de FEMA, que es la encargada de dar respuesta en casos de huracanes, terremotos, inundaciones y otros desastres naturales.

La responsable política recordó que las inundaciones en el estado, nunca vistas en 500 años, se producen en medio de la pandemia de COVID-19, por lo que consideró "realmente importante" observar las mejores prácticas para evitar una mayor propagación del coronavirus.

Según los datos de la Universidad Johns Hopkins, Michigan es uno de los estados del país más afectados por el coronavirus, con 53.512 casos detectados y 5.129 muertos.