EFEUSANueva York

La corte federal en Nueva York donde se desarrolla el caso contra el millonario Jeffrey Epstein, acusado por tráfico sexual de menores, escuchó hoy el testimonio de las dos primeras presuntas víctimas, que se opusieron a que se imponga una fianza, mientras él llegó a ofrecer hasta 100 millones de dólares para salir de prisión.

El juez Richard Berman, de la corte federal para el distrito sur en Manhattan, presidió este lunes la primera audiencia para la fianza, pero anunciará su decisión el próximo jueves porque necesita tiempo para evaluar toda la evidencia que se le ha presentado.

Durante la audiencia de hoy la Fiscalía expuso sus razones para oponerse a que Epstein quede en libertad alegando que puede escapar y que representa un peligro para la comunidad.

Mientras, la defensa del magnate aseguró que su cliente está dispuesto a pagar hasta 100 millones de dólares para salir de prisión.

La Fiscalía presentó a dos testigos, quienes pidieron al juez que no imponga fianza a Epstein y que aseguraron, sin entrar en detalles, que fueron víctimas de abuso sexual por parte de Epstein cuando tenían 16 y 14 años.

"Tenía 16 años cuando tuve la desgracia de conocer a Epstein. Él fue inapropiado conmigo. Fue inapropiado conmigo en dos ocasiones", afirmó Annie Farmer, que estaba sólo a pasos del acusado en la sala del tribunal y que dijo que prefería no entrar en detalles.

La Fiscalía aseguró, en una conferencia al finalizar la audiencia, que las testigos han sido valientes al dar un paso al frente y reconoció que es un momento difícil para éstas.

"Ambas apoyan la posición del Gobierno de no fianza, ambas creen no sólo que es un riesgo de fuga, por razones obvias, pero también que es la única manera de asegurar la seguridad de la comunidad y ambas tienen detalles de historias personales similares a muchas otras víctimas", indicó uno de los fiscales del caso, David Boeier.

El fiscal Alex Rossmiller argumentó por su lado al juez en la audiencia que la evidencia contra Epstein "ya es significativamente fuerte y cada día se vuelve más fuerte", porque testigos han contactado con las autoridades desde que fuera arrestado y que intentan corroborar sus alegaciones.

También informó de que en la residencia de Epstein en Nueva York encontraron en una caja fuerte dinero en efectivo, una docena de diamantes, fotos de niñas menores de edad y un pasaporte emitido en otro país en 1980, con la fotografía del magnate pero con otro nombre, y residencia en Arabia Saudí.

Martin Weinberg, abogado de Epstein, pidió al juez que permita el arresto domiciliario y aseguró que su cliente está dispuesto a pagar la cantidad que le imponga la corte, incluso hasta 100 millones de dólares, aunque aclaró que no es tan rico como se dice.

El millonario, que se puede enfrentar hasta 45 años de prisión, ha ofrecido como garantía su mansión en el Upper East Side, así como su avión privado.

Su defensa busca que su cliente salga de la cárcel federal en que se encuentra en Manhattan, a pasos del tribunal y una de las más seguras del país, en donde se encuentra desde el pasado 6 de julio cuando le arrestaron al aterrizar su avión en el vecino estado de Nueva Jersey.

Weinberg aseguró que Eptein no es un riesgo de fuga, y que su arresto domiciliario sería vigilado por una compañía que pagaría su cliente y usaría un dispositivo electrónico.

"Lo que el acusado está pidiendo es trato especial para construir su propia cárcel, para estar limitado a su propia jaula de oro", argumentó la fiscalía.

Epstein fue acusado de tráfico sexual de menores por la Fiscalía del distrito sur, que alega que creó una red para abusar de decenas de niñas en su mansión de Nueva York, así como en otra situada en Florida, hace más de una década.

El magnate ya se enfrentó a acusaciones de esta índole en Florida, pero en 2008 alcanzó un acuerdo extraoficial con la Fiscalía para que se cerrara la investigación, que lo pudo haber enfrentado a cadena perpetua, pero sólo cumplió 13 meses de cárcel y alcanzó un acuerdo económico con las víctimas.

Su abogado aseguró hoy al juez que desde entonces Epstein no ha vuelto a cometer ese delito, pero en la conferencia tras la audiencia la fiscalía aseguró que eso no se ha probado.

El trato fue supervisado por el entonces fiscal de Miami, Alexander Acosta, que fue nombrado posteriormente secretario de Trabajo del Gobierno de Donald Trump, y que se vio obligado a renunciar recientemente en medio de las críticas luego de que Epstein fuera arrestado por segunda ocasión.