EFEUSAWashington

El fiscal general en funciones, Matthew G. Whitaker, negó hoy ante el Congreso haber interferido de "ninguna manera" en las investigaciones judiciales por la supuesta injerencia rusa durante las elecciones de 2016 que dieron la victoria al actual presidente, Donald Trump.

Whitaker, que desde el pasado noviembre ejerce como fiscal general de forma interina designado por Trump, compareció esta mañana ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes en una nueva etapa de las investigaciones sobre la supuesta trama rusa, ahora que dicha asamblea cuenta con mayoría demócrata.

En una tensa intervención, el fiscal general defendió que "no está obligado" a hacer públicas las conversaciones con Trump pero aseguró que "no ha hablado con el presidente" sobre la investigación de Robert Mueller, el fiscal especial que indaga sobre las posibles vinculaciones de miembros de equipo de campaña del actual inquilino de la Casa Blanca con Moscú.

"No he hablado sobre este asunto con altos funcionarios de la Casa Blanca", aseguró, al tiempo que argumentó poseer "privilegio ejecutivo" para mantener bajo secreto el contenido de sus diálogos con Trump.

Whitaker ha sido una figura controvertida desde que el propio Trump lo eligió para dirigir el Departamento de Justicia, después de que el anterior fiscal general Jeff Sessions dimitiera de forma forzada a petición del presidente.

Sessions se marchó, entre otros motivos, por las tensiones que surgieron con el mandatario cuando decidió apartarse de la investigación judicial sobre la trama rusa, lo que llevó a designar a Mueller como fiscal especial para asunto con el fin de evitar posibles interferencias desde el Gobierno estadounidense.

Ahora el responsable del Departamento de Justicia y aliado de Trump, Whitaker, ha sido muy cuestionado por los demócratas debido a sus pasadas críticas a la investigación rusa, que bajo la dirección de Mueller amplió las pesquisas desde la supuesta influencia del Kremlin en las elecciones estadounidenses hasta las finanzas y negocios de Trump.

Whitaker dijo entonces que Mueller estaba "peligrosamente cerca de cruzar" una "línea roja".

Por ello, ante las dudas planteadas por los congresistas demócratas sobre su desempeño al frente del Departamento de Justicia, Whitaker aseguró hoy que "ha seguido las instrucciones del fiscal especial (Mueller) de forma rigurosa".

"No he interferido en la investigación del fiscal especial de ninguna manera", insistió.

Durante su declaración en el Congreso, Whitaker protagonizó varios tira y afloja con los legisladores, como el mantenido con la representante de California, Zoe Lofgren, quien quiso saber si el ahora fiscal general compartió sus opiniones sobre la investigación rusa "con Trump, miembros de la familia de Trump o aliados" antes de ser designado.

Whitaker rechazó responder de forma directa a la pregunta pero manifestó que no ha hecho "promesas o compromisos" concretos con la Casa Blanca.

También declinó confirmar su considera el trabajo de Mueller una "caza de brujas" como Trump ha repetido en varias ocasiones.

Aunque el momento más incómodo se produjo cuando Whitaker recordó al presidente de la comisión, el demócrata neoyorquino Jerry Nadler, que "sus cinco minutos se estaban acabando" ante los rostros con expresión atónita del resto de congresistas.

No obstante, Whitaker contó con apoyos en la sala del Capitolio donde se produjo un interrogatorio que, mediante todo tipo de fórmulas y planteamientos, trató de encontrar pruebas sobre un posible torpedeo a las investigaciones judiciales abiertas sobre Trump.

Así, el legislador republicano Doug Collins calificó la audiencia de "teatro político puro", "sin sentido" y "un circo".

Luego pidió aplazar la comparecencia y, cuando su propuesta perdió en una primera ronda de votación, exigió que cada miembro anunciara su posición en una segunda ronda nominal.

"Traigan sus palomitas", ironizó.

Hacia el final de la intervención, este legislador volvió a iniciar una batalla con el presidente del comité, Jerry Nadler, cuando otra congresista demócrata preguntó a Whitaker sobre sus trabajos anteriores.

Collins planteó una cuestión de orden para indicar que ese asunto estaba fuera del alcance de la audiencia parlamentaria, lo que llevó a otra votación que de nuevo ganaron los demócratas y permitió seguir el interrogatorio.