EFEWashington

La Reserva Federal (Fed) de EE.UU. mantuvo sin cambios los tipos de interés, en el rango de entre el 0 % y el 0,25 %, en medio de la creciente preocupación por el repunte de la inflación, un indicador que podría ser, reconoció, "mayor y más persistente" de lo anticipado.

Tras su esperada reunión de política monetaria, el banco central estadounidense dibujó un panorama marcado por una sostenida aceleración económica, con un aumento estimado del Producto Interior Bruto (PIB) del 7% para 2021, cinco décimas por encima de lo previsto en marzo. Sería la mayor tasa de crecimiento en el país desde la década de 1980.

"El progreso en las vacunas ha reducido la expansión de la covi-19 en EEUU. En medio de estos avances y el fuerte apoyo político, los indicadores de actividad económica y empleo se han fortalecido", señaló su comunicado de política monetaria.

¿INFLACIÓN TRANSITORIA?

Sobre la inflación, la mayor preocupación reciente en los mercados tras el repunte de mayo -se colocó en el 5%-, la Fed reconoció las presiones existentes al alza sobre los precios.

De hecho, elevó sus estimaciones para la tasa de inflación en 2021 del 2,4% de marzo al 3,4%.

En rueda de prensa, Jerome Powell, el presidente del banco central trató de mantener el discurso oficial de que las subidas de precios responden a cuestiones "temporales", aunque reconoció que podría haber elementos menos volátiles.

En este sentido, Powell indicó que los "efectos" de los problemas en las cadenas de suministro sobre "la inflación parecen ser mayores de lo anticipado" y apuntó que "la inflación podría ser mayor y más persistente de lo esperado".

En cualquier caso, adelantó que la Fed cuenta con herramientas para cumplir con su mandato de estabilidad de precios y fomento del pleno empleo.

El banco central mantuvo igualmente su programa de compra masiva de bonos, ubicado actualmente en los 120.000 millones de dólares al mes.

Powell apuntó, sin embargo, que la reunión de esta semana había sido la primera en la que se discutió "cuándo sería apropiado comenzar a hablar" de una posible reducción del programa.

De lo que no se habló, precisó, fue de un aumento de los tipos de interés, algo que los miembros de la Fed no contemplan hasta 2023.

Los analistas señalaron como especialmente significativo el cambio de punto de vista sobre inflación de la Fed.

"Parece haber una modificación sobre cómo la Fed ve los riesgos (...) Muestra que ve riesgos al alza sobre la inflación", señaló Mark Cabana, director de estrategia de tipos del Bank of America en declaraciones a la cadena CNBC.

MEJORÍA DESIGUAL DEL EMPLEO

Respecto al desempleo, el banco central dejó sin modificación sus previsiones para final de año para el que estimó una tasa de desempleo del 4,5%.

Powell reiteró que las "condiciones del mercado laboral siguen progresando" pero admitió que "la mejoría es desigual"

Aunque la tasa de desempleo en EE.UU. descendió en mayo tres décimas hasta situarse en el 5,8 %, la primera vez que se coloca por debajo del 6 % desde el inicio de la pandemia, el ritmo de creación de empleo es menor del esperado.

El pasado mes se generaron 559.000 nuevos empleos, por debajo de las previsiones de los analistas de cerca de un millón al año.

Estados Unidos enfrenta un fenómeno insólito tras la crisis provocada por la pandemia: más puestos de trabajo que demandantes de empleo.

Algo que se achaca, por un lado, al refuerzo de los subsidios por parte del Gobierno del presidente Joe Biden y, por otro, a un reajuste del mercado laboral tras la paralización de la actividad durante el pasado año.

La economía estadounidense aún cuenta con cerca de 8 millones de empleos menos de los que tenía en febrero de 2020 cuando la pandemia de covid-19 llegó al país.

La próxima reunión de política monetaria de la Fed está prevista para el 27 y 28 de julio.