EFE NewsNueva York

El estado de Nueva York registró este jueves un total de 2.373 fallecidos por coronavirus (432 más ayer) y 92.381 contagiados (8.669 más que este miércoles), mientras busca alternativas para paliar la escasez de respiradores, que al ritmo actual de ingresados podrían agotarse en los próximos seis días, según el gobernador Andrew Cuomo.

En su rueda de prensa diaria, Cuomo detalló que el mayor número de contagiados del estado, epicentro mundial del COVID-19, siguen registrándose en la Ciudad de Nueva York, con 51.809 casos, 4.370 más que el día anterior.

En cuanto a las personas hospitalizadas por la pandemia, el número se sitúa en 13.383, un millar más que ayer; con 3.396 pacientes que han necesitado cuidados intensivos, de los cuales 374 fueron atendidos es las últimas horas.

Asimismo, el número de pacientes dados de alta es de 7.434, 1.292 más que ayer.

Cuomo, que volvió a referirse a la "batalla de la cumbre de la montaña" para describir las necesidades médicas para afrontar el pico de casos de la enfermedad, que según apuntó el miércoles, se espera para finales de mes, matizó hoy que dependiendo del modelo de estudio, el pico podría tener lugar dentro de 7 días, de 21 días o de 30 días.

Aunque precisó que él se seguía inclinando por las previsiones que apuntan a que se producirá a finales de abril.

En este sentido, explicó que para afrontar el momento de más estrés, el estado podría necesitar 110.000 camas, especialmente en la zona sur, donde se encuentra Nueva York y los condados más afectados.

Según detalló, la región contaba con 53.000 camas antes de que se solicitara a todos los hospitales que doblaran su capacidad y de que se tomaran medias extraordinarias, como el envío de un buque militar médico con mil camas o la instalación de un hospital de campaña en el centro de convenciones Javits con 2.500 camas extra, entre otras.

Asimismo, apuntó que 85.000 sanitarios, de los cuales 21.000 son de otros estados del país, se han presentado como voluntarios para ayudar en la crisis.

Para afrontar la falta de materiales como guantes, mascarillas o batas de aislamiento, hizo un llamado a todas las empresas del estado que estén dispuestas a colaborar para producir este tipo de suministros.

"Lo necesitamos ya", dijo Cuomo antes de asegurar que toda empresa con capacidad y dispuesta a hacerlo recibirá apoyo financiero para la transición, se le comprará el producto que elabore y se le pagará un dinero extra.

Sin embargo, expresó que su mayor preocupación es la escasez de respiradores

"Si el ritmo (de intubaciones) continúa, tendremos respiradores para seis días", dijo Cuomo que aseveró que la necesidad de este instrumento médico era inmediata y que no daba tiempo a que ninguna empresa se pusiera a fabricarlos.

Para paliar esta escasez, aseguró, se activarán otros protocolos como trasladar aparatos de unos hospitales a otros, usar respiradores empleados habitualmente para la anestesia y se doblarán los tubos de los respiradores disponibles para atender a dos pacientes con la misma máquina.

Asimismo, apuntó que emplearán también ventiladores no invasivos llamados BIPAP. Cuomo declaró que el estado posee 750 y que ha comprado 3.000 más para atender las necesidades de los hospitales.