EFEUSAWashington

El presidente Donald Trump escapó hoy temporalmente de la tormenta política en su país para viajar a la cumbre de la OTAN en Londres, donde competirá por el protagonismo con su homólogo francés, Emmanuel Macron, y demostrará si es capaz de no entrometerse en las elecciones británicas.

Trump despegó a media mañana rumbo a Londres, donde participará hasta el miércoles en la 70 cumbre de la OTAN mientras en Washington comienza la acción en el Comité Judicial de la Cámara Baja, el encargado de redactar los cargos en su contra para un juicio político que cada vez parece más probable.

UN ESTADISTA DISTRAÍDO

Trump tiene fama de aborrecer los viajes al extranjero, pero en los últimos días se ha mostrado deseoso de asumir el papel de estadista para subrayar el mensaje de la Casa Blanca de que, mientras él hace su trabajo, la oposición está inmersa en una investigación "injusta" en su contra.

"Este es uno de los viajes más importantes que puedo hacer como presidente", dijo hoy Trump a la prensa al abandonar la Casa Blanca.

"Y los demócratas, los demócratas de izquierda radical, han decidido que cuando me voy a la OTAN, algo que se sabía desde hace un año, ese era el momento exacto" para celebrar la primera audiencia en el Comité Judicial, agregó.

Esa audiencia se celebrará el miércoles y, aunque la Casa Blanca ha descartado enviar a abogados del mandatario y los testigos serán expertos en Derecho, es probable que la sesión distraiga al presidente en la jornada más ocupada de su visita a Londres.

Pero la Casa Blanca confía en que la participación de Trump en la cumbre de la OTAN, sumada a su reciente viaje sorpresa a Afganistán, transmitan la imagen de un presidente que cumple con su deber mientras los demócratas intentan destituirle.

Esa estrategia recuerda a la del expresidente Bill Clinton, que en 1998 viajó a Irlanda y Oriente Medio mientras la Cámara Baja impulsaba su juicio político, y habló lo menos posible del tema.

TENSIONES CON MACRON

En las dos últimas cumbres de la OTAN, Trump tuvo el protagonismo garantizado debido a sus ataques pasados a la Alianza y a sus incesantes presiones para que Europa gastara más en defensa, pero en esta ocasión es probable que deba compartir los focos con Macron.

El presidente francés opinó recientemente que la OTAN se encuentra en "muerte cerebral" y abogó por centrarse menos en contribuciones financieras y más en la estrategia de la Alianza.

Cuando Macron se erigió en mediador informal entre EE.UU. e Irán tras la cumbre del G7 en agosto, Trump ya dejó claro que no le gustaba esa búsqueda de liderazgo global del francés, y el hecho de que ahora se haya enzarzado con un aliado del estadounidense, el turco Recep Tayyip Erdogan, complica el panorama.

Esas tensiones prometen salir a relucir en la reunión bilateral que mantendrán este martes Trump y Macron, donde airearán sus "prioridades diferentes para la Alianza", según la Casa Blanca.

"El presidente Macron todavía está decidiendo qué es lo que quiere (de la OTAN)", opinó el viernes una fuente oficial.

EQUILIBRISMOS CON JOHNSON

El primer ministro británico, Boris Johnson, es el aliado europeo más afín a Trump; pero los dos coincidirán en Londres solo diez días antes de las elecciones en el Reino Unido.

Eso obligará en teoría a Trump a hacer equilibrismos para no expresar su preferencia por Johnson, tanto por el protocolo de la Casa Blanca como por la percepción del conservador británico de que ese apoyo explícito del estadounidense podría perjudicarle.

La Casa Blanca ha evitado confirmar si habrá una bilateral entre ambos, y Johnson dijo el viernes a la emisora británica LBC que prefiere que el mandatario no se "implique en la campaña electoral".

MENOS REPROCHES A EUROPA, MÁS AVISOS SOBRE CHINA

Después de más de dos años presionando a Europa para que invirtiera más en Defensa, Trump llega a Londres algo más calmado en ese aspecto, satisfecho con el reciente compromiso de la OTAN de aumentar su expectativa de gasto militar hasta 2024.

Por tanto, según la Casa Blanca, se espera que su mensaje contenga menos reproches a Europa y más advertencias de que China está tratando de entrometerse "en el área de responsabilidad de la OTAN" y "atrapar a los países en deudas".

En particular, Trump advertirá de que la OTAN "tiene que vigilar el área del 5G" y que a los aliados no les conviene "cambiar la seguridad de las redes y la privacidad de los datos por unos ahorros", en una clara referencia a las ofertas de Huawei para proporcionar esa tecnología a Europa y otras regiones.