EFEUSASan Juan

La venta de viviendas nuevas en Puerto Rico aumentó un 78 % entre el año 2017 y 2018, y otro 17 % en en residencias revendidas durante ese mismo tiempo, informó este jueves la firma local Estudios Técnicos.

A pesar de la mejoría, según dijo el presidente de Estudios Técnicos, Graham Castillo, el mercado de vivienda en la isla tendrá que crear estrategias para enfrentar grandes retos en el futuro, como una economía y mercado de empleo más pequeño relativo al 2006, y la continua merma en la población.

"El mercado inmobiliario de Puerto Rico está mejorando, como lo reflejan las tendencias de precios y las ventas de viviendas", afirmó Castillo en un comunicado de prensa.

Castillo, a su vez, reconoció que "la falta de oferta de vivienda en ciertos mercados de la isla, incluso está impulsando aumentos de precios en dichos mercados. Es un mercado de nichos".

Advirtió, sin embargo, que la industria tiene que continuar adaptándose a los cambios esperados en las condiciones socioeconómicas y demográficas de la isla.

En un análisis de las ventas de casas entre el 2012 y el 2018, el informe mostró un marcado descenso en el 2017, debido, específicamente al paso del huracán María en septiembre de ese año.

Hasta hace dos años, la tendencia en las ventas de viviendas superaba las del 2016.

En el 2017 las ventas reflejaron 8.805 residencias vendidas, pero en el 2018 aumentaron a 10.789.

Castillo explicó que el aumento en las ventas de las viviendas entre el 2017 y el 2018 se debió a que las unidades estaban a precios más bajos.

De acuerdo con el estudio, el precio promedio de venta en las residencias en el 2017 fue de 175.071 dólares, aunque en el 2018 ese promedio disminuyó más, hasta llegar a 161.503 dólares, una diferencia de un 8 %.

En cuanto al total de casas nuevas vendidas entre el 2018 y 2017, fueron de 1.433 a 807.

Las regiones donde más viviendas nuevas se vendieron fueron en Ponce, Mayagüez y San Juan.

En el caso de las reventas de unidades de vivienda, el aumento en ventas fue de 17 %.

El precio de venta promedio en este sector aumentó un 1 %, de 128.546 dólares en el 2017 a 130.164 en el 2018.

En total se vendieron 9.356 viviendas usadas en el 2018 ante 7.998 en el 2017.

En cuanto a los precios, el 71 % de las ventas en el 2018 fueron residencias con precios menores de 150.000 dólares.

El estudio adelantó que la tendencia en ventas de viviendas en el primer cuatrimestre del 2019, de 2.484, supera al primer cuatrimestre del 2018, que fue de 2.304.

En cuanto a la construcción de nuevas viviendas, el inventario a marzo de 2019 era de 151 proyectos, con un inventario de 1.446 unidades disponibles, lo que marcaba una diferencia de 10,9 % menos de diciembre de 2018.

Según se informó, el 70 % de este inventario tiene un precio balanceado de 200.000 dólares.

Castillo explicó que los tres mayores retos de la industria de vivienda e hipotecaria en Puerto Rico son una economía más pequeña, un mercado laboral reducido y una población decreciente.

Castillo detalló que desde el 2006, la isla ha experimentado una contracción económica total de 19,1 %, que entre el 2007 al 2019 tuvo una pérdida neta de 158.000 empleos y la población decreció de 3,8 millones de personas en el 2000 a 3,1 millones en el 2018, debido mayormente a la baja en nacimientos y la emigración.

La proyección es que la población continúe disminuyendo a 3 millones en el 2022.

En el renglón positivo, una de las oportunidades para el mercado de la vivienda es que posterior al huracán María, el mercado laboral se ha comenzado a fortalecer y hay un moderado aumento en la cantidad de hogares con ingreso anual de más de 50.000 dólares.

Castillo mencionó que a partir de septiembre de 2017, existen otros indicadores de mejoría económica, como el incluir mayores recaudos del Departamento de Hacienda, aumento en las ventas de cemento, ventas de auto y empleo.

Igualmente, los fondos federales bajo el Desarrollo Comunitario con Subsidio Determinado para la Recuperación de Desastres ascienden inicialmente a 9.730 millones de dólares, los cuales representan una gran oportunidad para la industria, pues el 49 % de estos son para la construcción de nueva vivienda.