EFE NewsSan Juan

Las ayudas por desempleo durante la pandemia dejaron en Puerto Rico varios sectores con problemas de mano de obra para atender la oferta de puestos de trabajo, en especial en los restaurantes, algunos de los cuales no pueden abrir sus puertas ante la falta de empleados.

La especialista en Recursos Humanos Wanda Piña explicó este jueves a Efe que las ayudas por desempleo, si bien han supuesto un soporte para quienes perdieron sus trabajos por la pandemia de covid-19, provocaron a la vez que muchas personas prefieran quedarse en casa en vez de responder a las múltiples ofertas de trabajo disponibles.

Piña destacó que, según datos del Departamento del Trabajo de Puerto Rico, actualmente 88.000 puertorriqueños -de una población total de 3,2 millones- están desempleados, pero que pese a ello hay grandes dificultades de los empresarios para cubrir vacantes.

La especialista subrayó que el problema es especialmente grave en el sector de los restaurantes, en el que muchos negocios han subrayado que no pueden abrir al público porque no encuentran empleados que respondan a sus ofertas de trabajo.

PREFIEREN QUEDARSE EN CASA Dijo que con un salario mínimo de 7,25 dólares por hora -el que se paga habitualmente en los restaurantes- los potenciales empleados prefieren quedarse en casa y vivir de las ayudas por desempleo.

"Algunas personas están recibiendo unos 300 dólares semanales de ayudas por desempleo, frente a los cerca de 250 que pueden ganar con el salario mínimo", dijo Piña para explicar por qué muchas personas prefieren no trabajar.

"Ganan más quedándose en la casa", indicó la especialista, tras subrayar que el primer problema que se plantea ante este hecho es que en sectores en que los salarios están en línea con el mínimo federal directamente no cuentan con trabajadores para satisfacer las necesidades de los empresarios.

"En los restaurantes algunos negocios no pueden abrir sus puertas porque no se consiguen personal para operarlos", dijo, y añadió que lógicamente esto supone un lastre para la marcha de la economía puertorriqueña.

LAS AYUDAS SE TERMINARÁN "La meta no es que la gente se quede en casa", subrayó, después de advertir que en septiembre las ayudas por desempleo desaparecerán.

Piña matizó que, no obstante, situaciones provocadas por la pandemia han favorecido que las personas no trabajen.

"Las escuelas han estado cerradas durante toda la pandemia, dando servicio remoto, lo que provocó que los padres tuvieran que atender a sus hijos y renunciar a trabajar", expuso.

Dijo que en el largo plazo la opción de recibir ayudas no es una solución y que el trabajo -a pesar de que inicialmente la paga sea baja- siempre es una forma de interrelacionarse con otras personas y de optar a otros puestos mejor remunerados.

Destacó que el problema de falta de trabajadores afecta a muchos sectores laborales e, incluso, a puestos de trabajo con buenas remuneraciones, lo que supone un lastre para el desarrollo económico.

LOS LITIGIOS SE RALENTIZAN El abogado laboralista Reynaldo Quintana destacó por su parte que la pandemia ha provocado que la resolución de litigios entre trabajadores y patrones se ralentice debido a los problemas para reunir a personas en los juzgados ante el temor al contagio.

Quintana sostuvo que en este nuevo marco laboral a raíz de la covid-19 los principales litigios llegan por casos de denuncias de acoso laboral y discriminación.

"Puerto Rico es un territorio en que hay muchos litigios laborales, entre los que destacan los de discriminación y acoso", sostuvo, y señaló que en muchas ocasiones estos casos son difíciles de probar y habitualmente se terminan solucionando por acuerdos.

Piña y Quintana forman parte del grupo de especialistas que el próximo 17 de junio participarán en la octava edición del evento virtual ESCAPE Laboral 2021, en el que expertos presentarán recomendaciones sobre la crisis en reclutamiento que se está experimentando en todos los sectores.

La recaudación por participar en el evento se destinará a ESCAPE, Centro de Fortalecimiento Familiar, la primera organización sin fines de lucro fundada en Puerto Rico (1983) dedicada a la prevención del maltrato a menores y la violencia familiar.

La tasa de desempleo en abril en la isla se situó en 8,4 %, mientras la tasa de participación (población activa) fue de 41,7 %, un aumento de 0,5 puntos porcentuales frente a marzo. (41, 2 %).