EFE NewsSan Juan

La Cámara de Comercio de Puerto Rico (CCPR) expresó este viernes su apoyo a la propuesta del gobernador Pedro Pierluisi de aumentar en la isla el salario mínimo a 8,50 dólares la hora para enero de 2022.

Así lo dejó saber en un comunicado de prensa el presidente de la CCPR, Luis Gierbolini, al mencionar que dicho aumento se establezca de forma escalonada para mitigar el efecto inflacionario que pueda generar esta legislación a la economía en Puerto Rico.

Gierbolini sugirió primero aumentar el salario mínimo actual de 7,25 dólares a 8,05 para enero 2022 y 8,50 en enero de 2023, para dejar un espacio y que la economía se vaya ajustando al nuevo salario mínimo.

Según explicó, "existe un efecto cascada cuando se ajusta el salario mínimo, porque aunque existen aproximadamente de 10.000 a 14.000 empleados" en el sector privado a 7,25 la hora, hay otros que fluctúan entre 7,35 y 8,50 que también hay que aumentarles el salario "Implementar un aumento salarial en tan corto tiempo pudiese generar una reducción de horas, despidos y cierres", advirtió.

"Al final del día cualquier aumentado lo va a terminar pagando el consumidor", afirmó.

Ante ello, Gierbolini exhortó al Gobierno, que "para poder ayudar al crecimiento económico del país tiene que existir el compromiso de reducir los costos de hacer negocios en la Isla, tales como el costo energético, el de los permisos y el impuesto al inventario".

"El sector empresarial en Puerto Rico merece conocer los estudios empíricos que sustenten la propuesta del salario mínimo", indicó.

"Estamos convencidos que el aumento debe ser escalonado hasta el 2023 hasta llegar a 8,50. Es un costo grande para los patronos en Puerto Rico, especialmente para los pequeños comerciantes, sería detrimental", aseguró.

Gierbolini afirmó además que como representante multisectorial de empresas grandes y pequeñas "conocemos cómo se va afectar el clima comercial si no se realiza este merecido aumento de forma ordenada".

"Las empresas más sólidas que tienen escalas salariales por encima del salario mínimo sufren consecuencias directas en otros renglones, como la pérdida de clientes y servicios de los comercios que reducen o cierran su operación por aumentos en los costos de hacer negocios", detalló.

Por ello, reconoció que un aumento más allá de 8,50 dólares la hora "está fuera de la realidad de Puerto Rico".