EFEUSASan Juan

El exgobernador de Puerto Rico Alejandro García Padilla, aseguró hoy que las expresiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre Puerto Rico son "desacertadas y vergonzosas" y demuestran un "craso desconocimiento de la historia y del derecho".

Trump, advirtió hoy de que el apoyo del Gobierno federal a Puerto Rico para afrontar la reconstrucción tras el paso de dos huracanes no puede ser eterno, al insistir en que la infraestructura y red eléctrica de la isla ya eran un "desastre" antes de la catástrofe.

"No podemos mantener a la FEMA (la agencia federal para el manejo de emergencias), a los militares y al personal de emergencia, que han sido extraordinarios (bajo las circunstancias más difíciles) en P.Rico para siempre", dijo Trump en su cuenta de Twitter.

A juicio de Trump, el Congreso estadounidense es el que debe decidir ahora "cuánto gastar" para ayudar a la reconstrucción de Puerto Rico.

La isla, Estado Libre Asociado de EEUU, ha quedado devastada tras el paso de dos huracanes, que han provocado casi medio centenar de muertos y daños que pueden superar los 80.000 millones de dólares, según las primeras estimaciones.

En un comunicado, García Padilla señala que alguien le debió explicar al presidente la responsabilidad que carga el Congreso por la crisis fiscal en Puerto Rico.

"Fue el Congreso quien eliminó la sección 936 del Código de Rentas Internas y hay consenso en que fue el origen de nuestra crisis fiscal", indicó.

A su vez, subrayó que alguien "le debió explicar que los puertorriqueños nos hemos ganado lo que pedimos con sangre. Nuestros soldados han muerto en sus guerras en mayor proporción que cualquier otro grupo étnico minoritario o mayoritario".

"Alguien le debió explicar al señor Presidente que en 1898 las tropas norteamericanas invadieron a Puerto Rico por la fuerza, y que no llegaron por invitación. Alguien le debió explicar que somos ciudadanos de Estados Unidos porque el Congreso lo aprobó, no porque lo pidiéramos".

Por último, subrayó que de hecho "lo hicieron para obligar a los puertorriqueños a participar de la I Guerra Mundial. Sus expresiones resultan vergonzosas porque demuestran su desconocimiento y, llamando las cosas por su nombre, su anacrónica visión racista. Puerto Rico debe exigir no menos de lo que se merece".