EFE NewsSan Juan

Foundation for Puerto Rico, organización local sin fines de lucro que tiene como misión contribuir a la prosperidad de la isla a través de estrategias sustentables de desarrollo socioeconómico, anunció este jueves el impulso del programa Bottom Up Destination Recovery Initiative.

El Bottom Up es una iniciativa innovadora que comenzó en el 2017 tras el paso del Huracán María, como una estrategia de recuperación económica basada en un modelo sostenible que apoya a las comunidades para que sean más resilientes y proactivas en el desarrollo de sus activos sociales, naturales y culturales.

En esta ocasión, el programa presentará los planes de destino creados junto a las comunidades para las regiones del este de Luquillo/Fajardo y Ceiba/Naguabo, durante el evento virtual "De roadtrip por el este: comunidad, planificación y turismo".

El evento se llevará a cabo el 11 de agosto de 2021, a través de la plataforma Zoom y transmitido en vivo en las redes sociales de la organización en Facebook y LinkedIn.

"El Bottom Up es un programa que apuesta a la colaboración entre sectores, particularmente con la comunidad. Por espacio de seis meses, nuestro equipo de trabajo se muda a la región que está apoyando para poder adentrarse realmente en la comunidad y conocer sus fortalezas, necesidades y áreas de oportunidad", expresó Alma Frontera, vicepresidenta de operaciones y programas del organismo.

"En este proceso de inmersión y de colaboración, trabajamos desde la base en el desarrollo de planes de destino, los cuales establecen una guía de proyectos y propuestas para desarrollar los activos de la región, fomentando así la economía del visitante y el crecimiento económico", agregó.

Frontera destacó que la región este cuenta con algunos de los activos turísticos más importantes de la isla, como el bosque tropical "El Yunque", la Reserva Natural Las Cabezas de San Juan, los hermosos cayos de Palomino e Icacos y la diversa gastronomía enfocada en la pesca local, entre otros.

Sin embargo, junto a las comunidades de la zona, han desarrollado planes que presentan nuevos activos que podrían ser desarrollados, así como recomendaciones de cómo fortalecer los atractivos existentes, agregó Michelle Torres, directora de planificación comunitaria del Bottom Up.

A través del Bottom Up, se han apoyado a sobre 500 organizaciones sin fines de lucro y más de 600 negocios.

Además, como parte del componente de infraestructura se han distribuido más de 2.000 productos para fomentar la resiliencia, tales como focos solares, cisternas de agua y equipos de telecomunicaciones para atender emergencias.