EFEUSASan Juan

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, en su calidad de presidente del gubernamental Partido Nuevo Progresista (PNP), dijo hoy que su colectividad ha sido "firme" con la descolonización de la isla y "consistente", tal y como, dijo, lo demuestran "las acciones de nuestras administraciones de gobierno" y criticó el "cambio de postura" sobre el asunto del líder de la oposición, Héctor Ferrer.

En un comunicado, recordó que en los últimos 25 años "se han efectuado cuatro consultas de estatus, todas impulsadas por gobiernos del Partido Nuevo Progresista. Los últimos dos plebiscitos han tenido como resultado el rechazo del pueblo al estatus colonial y el reclamo mayoritario de la igualdad de derechos para los puertorriqueños, mediante la estadidad".

"Yo, como ciudadano y como presidente del PNP, siempre he estado opuesto a la relación colonial e indigna del Estado Libre Asociado. De hecho, expresé mi repudio a la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) mientras líderes del Partido Popular Democrático (PPD) solicitaban la aprobación en el Congreso de la legislación PROMESA que nos impuso dicha Junta antidemocrática bajo el estatus territorial actual", dijo.

Por más de una década, el actual presidente del PPD, Héctor Ferrer, ha defendido y abogado por la continuidad de la actual condición colonial y territorial para Puerto Rico, subrayó.

"El cambio de postura del presidente del PPD es un buen indicio de definición en su partido político, como lo ha hecho en el pasado su vicepresidenta Carmen Yulín proponiendo la Libre Asociación para Puerto Rico", agregó.

Ferrer y el presidente del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Rubén Berríos, han coincidido esta semana en que a la isla debiera concedérsele una relación no colonial y no territorial con Estados Unidos.

A su vez, Rosselló hoy consideró que en la medida que las instituciones políticas "definan con claridad sus propuestas de estatus, el Pueblo tendrá los elementos de juicios necesarios para saber las implicaciones que cada una de ellas tendrá sobre la vida de los puertorriqueños".

"El informe de Casa Blanca del 2011 y el Memorándum del Departamento de Justicia Federal bajo la Administración Trump, es claro y específico: la Libre Asociación es un tipo de Independencia para Puerto Rico y que la continuidad de la ciudadanía americana se pone en riesgo".

El Partido Nuevo Progresista rechaza la continuidad de la colonia y "reclama ante Washington y el resto del mundo, la igualdad de derechos para los puertorriqueños ciudadanos americanos. Eso sólo se logra mediante la admisión de Puerto Rico como un Estado de la Unión".

"Nosotros continuaremos buscando la Igualdad plena para Puerto Rico como un Estado y así asegurar la ciudadanía americana de forma permanente para nuestro pueblo", concluyó.