EFE NewsSan Juan

La inestabilidad vuelve a amenazar a Puerto Rico después de una jornada de protesta contra la gobernadora por su gestión de los terremotos que terminó en violencia, imágenes de recuerdan los días del verano de 2019.

Las calles del casco histórico del Viejo San Juan de la capital puertorriqueña amanecieron este viernes con las secuelas de la batalla vivida la noche del jueves, cuando cientos de manifestantes se enfrentaron a la Policía horas después de la marcha para pedir la renuncia de la gobernadora, Wanda Vázquez, por cómo se gestionó la ayuda a los damnificados por los terremotos.

Inevitablemente, los puertorriqueños echaron la mirada a meses atrás, al verano de 2019, cuando las calles del Viejo San Juan se convertían cada noche en un campo de batalla para exigir la dimisión de Ricardo Rosselló como jefe del Ejecutivo tras la difusión del "chat" en el que junto a una decena de cercanos colaboradores insultaban y ridiculizaban a todo tipo de personas.

La marcha del jueves contra la gobernadora, en la que también se pedía la renuncia del presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, había sido convocada por el artista René Pérez, conocido artísticamente como Residente, y el jugador de béisbol de los Cardinals de San Luis Yadier Molina.

Los convocantes pedían la salida de Vázquez por, a su juicio, la gestión negligente de la crisis de los sismos.

El detonante de la indignación fue el hacerse público el pasado fin de semana la existencia de un almacén en la ciudad de Ponce -una de las más afectadas por los sismos registrados desde el pasado 28 de diciembre- con víveres que no se sabe la razón de por qué no se distribuyeron entre los damnificados.

La manifestación del jueves, que transcurrió con normalidad bajo un fuerte lluvia, parecía que había concluido sin incidentes hasta que cerca de las 23.00 hora local la Policía cargo contra los manifestantes que les arrojaban objetos y se negaban a dispersarse.

El saldo hoy en el Viejo San Juan son las consecuencias del vandalismo en forma de cristales rotos en innumerables comercios y pintadas en casas y establecimientos, de las que no se escapó ni la catedral sanjuanera.

A pesar de los paralelismo que puedan hacerse con el pasado verano la situación es diferente, en primer lugar porque el Partido Nuevo Progresista (PNP) de Vázquez no ha pedido la dimisión de la gobernadora, como tampoco lo han hecho las dos cámaras legislativas que están controladas por esa formación.

El presidente de la Cámara de Representantes, Carlos Méndez, negó hoy que el PNP apoye mayoritariamente al precandidato a la gobernación por esa formación Pedro Pierluisi en detrimento de Vázquez.

Méndez rechazó además que se acordara pedir a Vázquez que retirara su candidatura a la gobernación por el PNP para las elecciones de noviembre.

"Las aspiraciones de cada uno son personales y cada uno toma sus decisiones", sostuvo el presidente de la Cámara baja.

El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, recurrió a las redes sociales para mostrar su opinión sobre la manifestación del jueves y dijo que las personas deben llegar a sus propias conclusiones.

"Algunos de los marchantes, humanistas y patriotas llamaron genocida al Gobierno de Puerto Rico, pero aplauden al dictador Maduro que ha perseguido, encarcelado, asesinado y tiene sumido al pueblo venezolano en el hambre y la miseria", indicó el presidente de la Cámara alta.

"No sabemos si alguien puede hallar en Venezuela un almacén de suministros el cual denunciar y exigir que se repartan las provisiones con la misma indignación que mostraron aquí. Con las mismas protestas y denuncias", concluyó.