EFE NewsSan Juan

Los casos positivos por coronavirus en Puerto Rico se dan más en mujeres, de entre 50 y 59 años y la mayor parte residentes en la zona metropolitana, según datos suministrados por el Departamento de Salud de la isla.

La información estadística divulgada este miércoles por las autoridades sanitarias señala que el 20,3 % de los afectados son personas que se sitúan en la franja de edad de entre 50 y 59 años, seguida de la de personas entre los 40 y 49 años, que suponen el 17,8 %.

Los porcentajes están obtenidos de los 4.023 casos positivos y 140 muertes a causa del COVID-19 registradas hasta la fecha en Puerto Rico.

Respecto a la región de residencia, el 29,3 % de los fallecidos vivían en el área metropolitana, mientras que un 19,9 % lo hacían en la vecina Bayamón y el tercer lugar es para Ponce con el 13,9 %.

Si se precisa más en el lugar de residencia, la capital, San Juan, se sitúa claramente como el epicentro del coronavirus en Puerto Rico con el 14,5 % de los casos.

LAS MUJERES EL 50,8 % DE LOS CONTAGIADOS

Por sexos, las mujeres suponen el 50,8 % de los afectados, mientras que las féminas de entre 50 y 59 años son el 10,3 % de todos los infectados por coronavirus en la isla.

El presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico, Víctor Ramos, dijo hoy a Efe que no le extraña que una mujer de esa franja de edad sea el paciente más habitual por COVID-19.

"En Puerto Rico hay más mujeres que hombres y en el área metropolitana vive un tercio de la población de la isla", subrayó Ramos, para quien en el caso de la franja de edad de entre 50 y 59 se explicaría por el hecho de que ese grupo es uno de los que más recurre a las pruebas, lo que no quiere decir que necesariamente sea el más afectado.

"Las personas mayores son las más afectadas por el COVID-19, eso es una evidencia", destacó Ramos.

Respecto a los niños, matizó que no se ha registrado todavía en Puerto Rico ningún caso de afectado severo por el coronavirus y que en la mayoría se trata de contagiados asintomáticos a los que se hicieron pruebas para determinadas cirugías que dieron positivos.

PUEDEN AUMENTAR LOS CASOS POR LA REAPERTURA

Ramos destacó sobre la actual situación del COVID-19 en la isla que es de esperar que aumenten los casos, en primer lugar debido a que ha comenzado la etapa de reapertura tras un toque de queda de cerca de 2 meses y en segundo porque ahora hay muchas más pruebas disponibles que cuando estalló la pandemia en el mes de marzo.

"Al haber mayor cantidad de personas en las calles pueden aumentar los casos", indicó.

El presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico matizó que las autoridades sanitarias han ido gestionando la pandemia como podían y que ahora el principal reto es el rastreo de casos, que definió como "el punto más débil".

La primera persona en Puerto Rico en sufrir COVID-19 fue la turista italiana Rosa Angela, que llegó a la isla en el crucero Costa Luminosa el pasado 8 de marzo.

La mujer pidió asistencia médica en esa fecha y fue transportada al hospital Ashford Presbyterian de San Juan, donde el 21 de marzo se informó de su muerte.

La lista de fallecidos la continuó un hombre de 73 años residente de Nueva York que comenzó a desarrollar síntomas mientras pasaba con su esposa unas vacaciones en Puerto Rico, donde murió el 23 de marzo.

UNA MUJER DE 27 AÑOS LA PERSONA MÁS JOVEN EN MORIR POR COVID-19

A finales del pasado mes de mayo falleció Érica Rodríguez, de 27 años, tras más de un mes y medio de lucha contra el virus, y después haber sido intubada e incluso haber recibido donaciones de plasma, con lo que se convirtió en la persona más joven en morir en la isla a causa del virus.

La lista de los 140 pacientes fallecidos por COVID-19 la completan las muertes anunciadas hoy que se corresponden, según el Registro Demográfico, con dos hombres de 85 y 80 años de la región de Mayagüez y Arecibo, respectivamente.

El presidente de la Cámara de Representantes, Carlos Méndez, informó hoy de que 20 empleados de ese cuerpo legislativo dieron positivo en la prueba serológica por coronavirus.

Para hacer frente a los 4.023 casos positivos, Puerto Rico dispone actualmente de 2.894 camas disponibles y 957 camas pediátricas, además de 1.097 ventiladores de los que 849 están disponibles.

El COVID-19 está teniendo para Puerto Rico otras consecuencias que se suman a las muertes y casos positivos, entre las que destaca en primer lugar un desempleo en alza que agudiza si cabe más la profunda crisis económica que sufre la isla desde hace más de una década.

La secretaria del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos (DTRH), Briseida Torres, anunció para paliar esta situación el desembolso de más de 165 millones de dólares para 55.000 solicitantes del Programa de Asistencia de Desempleo por Pandemia (PUA, en inglés) afectados por la crisis provocada por el COVID-19.

La Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (AAFAF) estimó que el impacto acumulativo del COVID-19 en la economía de Puerto Rico ronda los 6.600 millones de dólares.

De acuerdo con el plan fiscal certificado por la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), la entidad federal de supervisión al Ejecutivo de San Juan para atender el asunto de la deuda, la tasa de desempleo en Puerto Rico podría alcanzar un 38 % para el mes de mayo, lo que supondrá más de 400.000 personas sin empleo.

El crecimiento del desempleo forzó esta semana a la gobernadora a acelerar el plan de apertura económica a pesar de que algunos expertos mostraron sus temores a un rebrote de contagios.