EFEUSASan Juan

A tres semanas para que arranque la Serie del Caribe de Béisbol en Puerto Rico, la isla recuerda cómo hace 60 años uno de sus equipos más emblemáticos hizo historia en esta competencia gracias a leyendas de jugadores como Willie Mays y Roberto Clemente.

El historiador deportivo puertorriqueño Jorge Colón Delgado, autor del libro "La maquinaria perfecta", en honor a la escuadra de los Cangrejeros de Santurce donde jugaron Mays y Clemente en la campaña 1954-1955, señaló hoy a Efe que ese equipo ha sido el más sobresaliente que haya jugado en la isla y en alguna Serie del Caribe.

"Esa novena ha sido la más dominante, tanto en Puerto Rico como en alguna Serie del Caribe", resaltó Colón, que publicó en 2007 "La maquinaria perfecta", sobre una escuadra de la que también formó parte Luis Rodríguez Olmo, segundo puertorriqueño en jugar en las Grandes Ligas.

Explicó que la llegada de Mays, quien solo jugó en Puerto Rico ese año y donde también fue premiado con el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional con los Gigantes de Brooklyn, se debió "a las conexiones" que tenía el dueño de los Cangrejeros, Pedrín Zorrilla, y el equipo estadounidense.

Colón sostuvo que a "La maquinaria perfecta" se le debe destacar en todas las series caribeñas, ya que el equipo jugó en Venezuela sin incluir refuerzos de los otros equipos eliminados de la liga puertorriqueña, a diferencia de las otras novenas que compitieron hace seis décadas.

La escuadra contó en sus jardines con Mays (central), Clemente (derecho) y Bob Thurman (izquierdo), en el diamante al inicialista George Crowe, el intermedista Ron Samford, el campocorto Don Zimmer, el antesalista Buster Clarkson y a los receptores, el regular Valmy Thomas, y su sustituto Harry Chiti.

"Cuando este equipo va a la Serie del Caribe sin refuerzos, de entrada, lo hace diferente de otros, y pues no hay comparación", indicó el también autor de los libros "Camarero en punta" (1998), "Historia del Clásico del Caribe" (2009) y "Pedrín Zorrilla: El Cangrejo Mayor" (2011).

"Fue un equipo único, sumamente balanceado, con defensa, velocidad, poder y 'pitcheo' y eso, al tener las cinco herramientas, era dominante", agregó Colón, que dijo que en 1955 coincidió con el debut de Clemente en las Grandes Ligas con los Piratas de Pittsburgh.

Contó que cuando la administración de los Piratas firmó al "astro boricua" le pidió que se fuera a jugar con los Cangrejeros para que practicara a que no abriera muchos las piernas al correr por las bases y que eliminara un paso al momento de tirar la pelota, lo cual practicó con Mays, Olmo y el dirigente, German Frank.

Colón explicó que el equipo de los Cangrejeros de la temporada 1954-55 no es el mismo al que conocen como "El escuadrón del pánico", pues este solo se le reconoce porque ganó los campeonatos de Puerto Rico de 1946 a 1949.

Detalló que la escuadra de finales de la década del cuarenta "tenía mucha ofensiva, pero no defensiva", a diferencia del que surgió a mediados del cincuenta.

La primera Serie del Caribe se celebró en 1949 en La Habana. En aquel año, Puerto Rico fue representado por los Indios de Mayagüez, quienes no lucieron de la mejor manera al terminar en la última posición.

No obstante, en 1951 los Cangrejeros ganaron el torneo puertorriqueño, representando a la isla en la Serie del Caribe de ese año, donde conquistaron la primera corona para Puerto Rico.

El título lo repitieron dos años más tarde, pero de manera invicta, mientras que los Criollos de Caguas lo hicieron en 1954.

Colón dijo que decidió escribir "La maquinaria perfecta" luego que los seguidores del béisbol resaltaran más a la escuadra de los Senadores de San Juan que representaron a Puerto Rico en la Serie del Caribe de 1995 y la cual describen como "El equipo de ensueño" o "Dream Team" por las estrellas que contaron en aquel entonces.

En ese club estuvieron en los jardineros Juan "Igor" González, Rubén Sierra y Bernie Williams, en el cuadro al receptor Carlos Delgado, el primera base Carmelo Martínez, el segunda base Roberto Alomar, el parador en corto Rey Sánchez y el tercera base Carlos Baerga, escuadra que fue reforzada por diez jugadores.

"Cada vez que viene la Serie del Caribe se habla del 'Dream Team' y quise dejar establecido, plasmado, que 'La maquinaria perfecta' no tuvo refuerzos. No estoy quitando mérito, pero hay que darle al fanático una buena comparativa", subrayó el también historiador oficial de la Liga puertorriqueña.